Joe Satriani vuelve a cruzar caminos con Steve Vai para dar forma a The Sea of Emotion, un proyecto nacido de una amistad que se remonta décadas atrás y que ahora se convierte en un nuevo capítulo musical. Hablamos con el legendario guitarrista sobre la creación del disco, el proceso de grabación, sus conciertos, sus guitarras y todo lo que puede deparar el futuro.
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David Aresté
M.S: Hola, Joe. ¿Qué tal? ¿Cómo estás hoy? Es un placer tenerte de nuevo en nuestra página. ¿Cómo te sientes con el lanzamiento de The Sea of Emotion a la vuelta de la esquina? ¿Estás contento con el resultado?
J.S: Estoy encantado. Qué maravilla que Steve y yo hayamos tenido por fin la oportunidad de grabar un disco juntos, escribir música juntos y traer nuevas ideas musicales al mundo. Es fantástico. No puedo creer que lo hayamos conseguido.
Estoy muy contento con el resultado final.
M.S: Este disco quizá ha salido de una manera un poco inusual en comparación con vuestros lanzamientos anteriores. Primero salisteis de gira y después publicasteis el álbum. ¿Es simplemente como han salido las cosas o ya sabíais cuando os fuisteis de gira que ibais a grabar un disco?
J.S: Bueno, la idea de hacer un álbum surgió un poco por sí sola, sin que realmente lo hubiéramos planeado. Nació del hecho de que, después de la reunión de G3, queríamos seguir saliendo de gira juntos y nos dimos cuenta de que necesitábamos publicar música que acompañara la idea de que los dos saliéramos de gira.
Y eso se convirtió en los primeros pasos para grabar un álbum juntos. El problema al que tuvimos que enfrentarnos fue que ya habíamos comprometido el año y medio siguiente: Steve tocando con Beat y yo tocando con Sammy Hagar. Además, teníamos que continuar con nuestra gira europea de SatchVai Band.
Así que se hizo bastante evidente que no íbamos a tener tiempo de terminar el álbum antes de las giras, lo cual es completamente al revés de lo habitual. Y nos sentimos un poco mal por ello. Queríamos pedir disculpas a los fans, pero sencillamente no había manera de completar el álbum antes de la gira.
Así que lo hicimos todo al revés. Pero, al final, que este disco salga en noviembre es algo realmente bonito. Y creo que todo acabó encajando de la manera adecuada.




M.S: No pudimos veros en España. ¿Qué tal fueron los conciertos de SatchVai por Europa?
J.S: Nos lo pasamos muy bien. Tener una única banda que acompañara a Steve y a mí mientras tocábamos juntos nuestro material nuevo, canciones del otro, y que después nos permitiera abandonar el escenario para ver al otro interpretar algunos de sus grandes éxitos fue fantástico.
Es algo que nunca habíamos hecho antes. Nunca habíamos organizado un espectáculo de esa manera. Así que se convirtió tanto en un vehículo para nuestras actuaciones como, probablemente, en las mejores localidades que uno pudiera imaginar para vernos tocar el uno al otro.
Fue realmente genial. Y, por supuesto, contar en la banda con Marco Mendoza, Pete Thorne y Kenny Aronoff fue un auténtico lujo, porque son músicos increíbles.
M.S: En el nuevo álbum han colaborado muchos amigos a la batería y al bajo, entre ellos Jeremy Colson, Kenny Aronoff y Billy Sheehan. ¿Cómo conseguisteis coordinar tantos horarios diferentes?
J.S: Fue muy difícil. Decidimos desde el principio que no sería práctico utilizar la banda de Steve o la mía como sección rítmica para todo el disco, porque todo el mundo estaba en algún otro sitio o trabajando con nosotros cuando necesitábamos grabar las pistas básicas.
Así que se nos ocurrió la idea de que, si nosotros no estábamos disponibles, nuestro productor, Eric Kodya, encontraría a las personas adecuadas para las canciones apropiadas y las grabaría mientras nosotros estábamos de gira.
Eso es básicamente lo que ocurrió. Terminamos con unas pistas en las que casi todas se grabaron sin que nosotros estuviéramos presentes. Grabábamos nuestras partes de guitarra por separado en nuestro estudio de casa a lo largo del año. Eric iba preparando poco a poco sesiones con los hermanos Bissonnette o Matt Chamberlain.
Ya teníamos grabadas algunas interpretaciones de canciones que había empezado Steve. En ellas participaron Jeremy Colson, Phil Bino, Mike Mangini, Mike Keneally, Brian Beller… Y contamos con muchas personas interesantes.
Creo que la única sesión en la que estuvimos todos juntos fue una en la que no tocamos en absoluto. Estábamos grabando las voces de Glenn Hughes para I Want to Play My Guitar. Fue bastante inusual, pero simplemente coincidió con que todos estábamos en Los Ángeles al mismo tiempo.
M.S: Teniendo en cuenta a todos los músicos que participan, ¿dirías que este es un álbum para personas que disfrutan de la vertiente más matemática de la guitarra o es algo para oyentes de todas las edades?
J.S: Sin duda, es música para personas de todas las edades. Sí, diría que es todo lo contrario a la guitarra matemática.
Creo que los músicos más jóvenes están haciendo cosas increíbles con sus guitarras, con sus dedos y con la música. Me fascina. Y probablemente, sin ninguna duda, este sea el mejor momento para los guitarristas, porque las generaciones más jóvenes —y digo generaciones porque hay muchísimas detrás de mí o delante de mí, dependiendo de cómo quieras verlo—, los que tienen entre ocho y catorce años, entre quince y veinticinco, entre veinticinco y cuarenta… Todos están llevando el arte de tocar la guitarra a nuevas alturas.
Es realmente fascinante. Y yo siempre he intentado ser yo mismo. Así que toco lo que me sale de manera natural.
No me interesa subirme al carro de otra persona. Por eso, dejo la guitarra matemática a las generaciones más jóvenes, que son tan buenas en ello y tienen la técnica necesaria para llevarla a cabo.
M.S: Con casi 30 discos publicados y 40 años de carrera a tus espaldas, ¿cómo ha sido grabar un álbum con tu amigo y antiguo alumno?
J.S: Bueno, siempre es genial. He tenido muchísima suerte porque, en prácticamente todos los discos que he hecho, he estado rodeado de mis mejores amigos. Y creo que eso ha sido un beneficio fantástico para el éxito de mis álbumes.
No tiene sentido grabar con personas que no te gustan.
Así que ha sido un placer, y este proyecto reciente con Steve es un buen ejemplo de ello. Trabajé con Steve como profesor de guitarra cuando yo era muy joven y él solo tenía doce años y estaba empezando. Así que nos conocemos desde hace muchísimo tiempo.
Hemos hecho muchas giras juntos, giras de G3 y otras en las que los dos salíamos con nuestras propias bandas. También hemos participado en discos de otros artistas. Por eso, creo que esto es una extensión natural de nuestra colaboración de toda la vida.
Y todo resulta muy natural. También fue fantástico contar con Eric Kodya, porque trabajo con Eric desde 1996. Es un músico, guitarrista y productor fantástico. Ha sido editor, productor y coproductor.
También ha sido teclista de mi banda en directo y guitarrista rítmico durante las giras. Hemos hecho muchas cosas diferentes juntos, y él ha desempeñado muchos papeles distintos. Es un genio musical, al mismo nivel que Steve.
Así que este álbum ha sido un auténtico placer.



M.S: Con casi 30 discos publicados y 40 años de carrera, ¿de dónde sacas la imaginación para seguir inventando títulos para las canciones instrumentales?
J.S: (Risas)Eso es fácil. Esa es la parte fácil.(Risas)
Creo que lo difícil es levantarse por la mañana para hacer entrevistas.
No, no hay ningún problema. Quiero decir, tengo la suerte de contar con una imaginación muy prolífica.
Y supongo que tienes que editarte a ti mismo, enseñar a la gente lo bueno. Si puedes, no les enseñes las malas ideas.
M.S: ¿Y Bronco Freight Train existe ? (Risas)
J.S: No lo sé. (Risas)
Steve me había enviado la versión original de esa canción, que solo tenía el riff principal, una especie de versión del riff del estribillo y después una especie de sección de ruptura. Pero en realidad no era una canción. Era simplemente una demo con la que no sabía qué hacer.
Y, de hecho, él no creía que mereciera la pena trabajar en ella. Le dije que estaba loco. Le dije: «Este es uno de mis riffs favoritos de Steve Vai».
Así que le dije: «Déjame darle más consistencia. Déjame escribir una estrofa, ajustar el estribillo y ampliar la sección central para el solo».
Así que rehice la canción, más o menos, y se la envié. Él me dijo: «Oh, me gusta. Déjame rehacer algunas partes aquí y allá».
Después se me ocurrió un estribillo muy extraño con un pedal Whammy. Y entonces Steve creó una melodía para la estrofa que me pareció tan buena que dije: «No voy a tocar en ella».
Dije: «Voy a hacer únicamente las guitarras rítmicas».
Así que acabé siendo el guitarrista rítmico de la estructura principal de la canción. Me limité a unirme a la melodía en los estribillos y, finalmente, terminé tocando la guitarra slide en la sección del solo, algo que ni siquiera habíamos planeado.
Por eso, esta canción puede ejemplificar realmente el hecho de que el álbum es una verdadera colaboración, en la que los dos nos vamos pasando ideas, como si hubiéramos estado en una habitación juntos intentando desarrollar la estructura de una canción y mostrándonos ideas que podrían funcionar o no.
Así que ha sido un proceso de colaboración muy natural.
M.S: En el comunicado se dice que todo el álbum surgió a partir de la canción The Sea of Emotion, que tiene tres partes. ¿Puedes contarnos algo más sobre ella?
J.S: Las canciones The Sea of Emotion, Part One, Two and Three están basadas en nuestras experiencias de infancia, cuando crecíamos juntos en la pequeña localidad de Carle Place y acudíamos a los colegios públicos de Carle Place.
El título hace referencia a un lugar en los terrenos de la escuela donde solíamos reunirnos hasta muy tarde por la noche para meternos en líos, fumar, beber y hacer otras cosas. Con el tiempo, acabábamos compartiendo algunos de nuestros pensamientos más privados.
Se convirtió en un lugar fantástico para que los adolescentes intentáramos comprender hacia dónde se dirigían nuestras vidas, compartiendo nuestras preocupaciones mientras lo mezclábamos con las fiestas.
Y supongo que fui yo quien puso en marcha la composición del disco al escribir la primera y la segunda parte, grabarlas y enviárselas a Steve diciéndole: «Esta es mi idea».
Necesitaba tener un punto de partida emocional que justificara que fuéramos a hacer un disco juntos. Y me decidí por The Sea of Emotion.
Es un lugar que se remonta al pasado, al que llevé a Steve cuando era un adolescente más joven y le dije: «Deberías venir aquí cuando tengas problemas. Esto es lo que hacemos mis amigos y yo. Nos reunimos aquí y hablamos de nuestras cosas. Quizá a ti también te ayude».
Y él lo entendió completamente.
Fue una manera de que pudiéramos unirnos y dejar de pensar en lo que ocurre en el mundo moderno actual, para profundizar realmente en nuestro interior y escribir música desde el corazón.

M.S: ¿Este proyecto era algo que siempre habíais tenido intención de hacer como un único disco o podríamos ver más álbumes en el futuro?
J.S: Bueno, siempre existe la posibilidad de que grabemos más. Eso espero.
Había bastantes canciones que no terminamos y que pensábamos que formarían parte del álbum. Así que siempre existe esa posibilidad.
M.S: Supongo que volveréis a Europa para presentar el álbum, pero todavía no sabes si llegaréis a España.
J.S: Exacto. Sí, la verdad es que no lo sé.
No tenemos nada planeado para el próximo año que implique a la banda SatchVai, así que tendremos que esperar y ver.
M.S: En cuanto a G3, el año pasado celebrasteis el 25.º aniversario, incluyendo un álbum. Supongo que G3 volverá de nuevo, ¿verdad?
J.S: Eso espero. Tendremos que esperar y ver.
En realidad, es una cuestión de agenda. Organizar G3 requiere sacar a las personas de las bandas con las que trabajan habitualmente y comprobar si disponen de tiempo y espacio para hacer una gira en solitario.
En mi caso es fácil, porque soy principalmente un artista en solitario. Pero la mayoría de los demás guitarristas tocan en otras bandas.
Y ese es siempre el problema. Por eso, se tarda aproximadamente un año o más en planificarlo.
M.S: Quizá con estos planes, pero resulta un poco extraño que hicierais la gira sin tener un álbum y que ahora que ya tenéis uno no haya planes de gira, ¿verdad?
J.S: Sí, lo hicimos todo al revés y nos sentimos realmente mal por ello, pero no había otra manera de cumplir con nuestros compromisos con Beat y Sammy Hagar, hacer el disco y realizar las giras al mismo tiempo.
Así es como sucedieron las cosas. No es la primera vez que una banda tiene que hacerlo de esta manera, pero no hay otra alternativa.
Y quizá al final resulte ser algo positivo, porque, por un lado, quieres respaldar un álbum, pero, por otro, una gira puede distraer en ocasiones del disco como declaración artística, ya que acabas tocando en directo solo unas pocas canciones del álbum.
Porque, si eres un artista con una trayectoria consolidada como yo, tienes canciones favoritas de los fans y éxitos que debes tocar durante un concierto.
Y estuve pensando en ello y me dije: «Esto es muy interesante, porque ahora que salga el álbum, la gente no se verá distraída por una gira en la que solo toquemos el sencillo. Podrán escuchar el disco entero, de principio a fin, y relacionarse con él como una obra de arte musical única».




M.S: La última vez que te entrevisté me dijiste que tenías 200 guitarras. ¿Sigues teniendo todas? ¿O tienes más? (Risas)
J.S: Tengo menos. (Risas)
Durante los próximos años estoy centrado en esto. Estoy intentando vender, intercambiar o donar la cantidad de equipo que tengo y que realmente no necesito.
Así que sí, tengo un poco menos de 200. (Risas)
M.S: De acuerdo, lo anotaremos para la próxima entrevista. Bueno, hemos llegado al final. Si hay algo que te gustaría decir, este es el momento de cerrar la entrevista.
J.S: Quiero expresar mi gratitud a los fans por su apoyo continuo y disculparme porque no siempre conseguimos llegar a donde están todos ellos.
Cada vez que tenemos la oportunidad de hacer una gira, resulta muy difícil hoy en día. Salir de gira es muy caro, así que tenemos que tomar decisiones complicadas sobre los lugares a los que podemos ir.
Pero tened la seguridad de que vamos a hacer todo lo posible por llevar nuestro espectáculo al mayor número de fans posible en el futuro.
Y muchas gracias.

M.S: Y no os olvidéis de España, por favor… con cualquier proyecto que hagáis.
J.S: Eso sería imposible. Nunca podría olvidarme de España. Nos encanta tocar allí. Adoramos a nuestros fans españoles.
Sin duda, España estará en el itinerario la próxima vez que salgamos de gira.










