Pocos discos habrá que generen tanta expectación como In the Passing Light of Day. Daniel Gildenlöw, único miembro fundacional de Pain of Salvation, se encontraba en el brete de demostrar que su banda podía seguir adelante sin los pesos pesados que fueron abandonando el barco en 2007 y 2011. Es el momento de ver si los seis años carentes de material nuevo han merecido la pena.

Sara J. Trigueros

Desde un punto de vista ortodoxo, estos últimos seis años no han sido yermos, pero las versiones de Falling Home poco hacían intuir el tour de force al que los suecos se iban a ver sometidos. Con el comienzo de año, la suerte está echada y la apuesta es a todo o nada. Exceptuando a Léo Margarit, parece que todos tienen algo que demostrar con este disco y, efectivamente, algo demuestran.

La única carta de presentación que tenía In the Passing Light of Day, antes de su fecha oficial de salida, era una extraña «Meaningless» que, fuera de contexto, despierta tanto interés como desconcierto. Los teclados maquineros de Daniel Karlsson predisponen a cargar las tintas, pero el resultado, tras la acumulación de escuchas, satisface y dota al álbum de un color y variedad que la extensión desmedida —aunque no tanto si atendemos al género— del conjunto podían poner en entredicho. Este éxito, sin embargo, es relativo, pues otros temas de carácter similar no salen tan bien parados del examen: a «Reasons», por ejemplo, sólo la salvan los quiebros rítmicos y el juego de pregunta y respuesta que se establece entre la voz principal y los coros, sin los cuales la excentricidad de la frase del comienzo no lograría subsanar lo anodino de su estructura.

Otros temas como «Tonge of God», «Silent Gold» o «Angels of Broken Things» conquetean con géneros adyacentes como el gótico o el doom. El tiempo interno se detiene para crear atmósferas oscuras en el caso de la primera o líneas melódicas bien perfiladas en el de «Silent Gold» y «Angels of Broken Things». Esta última, además, cuenta con un logrado solo. En esta línea podría incluirse también un medio tiempo como «The Taming of a Beast». Se trata de temas todos ellos con algún elemento interesante, pero a los que les falta variedad o fuerza, según el caso.

La joya de la corona de esta nueva etapa de Pain of Salvation se encuentra en los márgenes. «On a Tuesday» y «The Passing Light of Day» abren y cierran el disco de forma inmejorable, y son las responsables de que el final de boca sea, en el peor de los casos, agridulce, pero nunca amargo. En la misma cuerda, aunque a algo de distancia, podría incluirse «Full Throttle Tribe». Merece la pena, quizá, resaltar algunos elementos de estos temas más largos donde se encuentra la esencia intemporal de Pain of Salvation. En primer lugar, la mayor extensión permite disfrutar de la combinación de episodios técnicos y vanguardistas junto al potente duplo que forman Ragnar Zolberg y Gustaf Hielm en cortes como el inicial. El tema homónimo, por su parte, recoge y desarrolla los mejores momentos que le han precedido. Encontramos al mejor Gildenlöw y los momentos de expresión más intensos de la hora larga que se invierte en la escucha del álbum.

Para recapitular, resta decir que, pese a que hay luces y sombras (quizá alguna sombra más de la deseada), Pain of Salvation han sabido salir airosos de la prueba que este nuevo disco suponía. Les falta desarrollar algunas de las mejores líneas que aquí se intuyen y delimitar algo mejor el camino a seguir, pero no cabe duda de que habrá camino y será largo.

Sara J. Trigueros

Temas

1. On a Tuesday
2. Tongue of God
3. Meaningless
4. Silent Gold
5. Full Throttle Tribe
6. Reasons
7. Angels of Broken Things
8. The Taming of a Beast
9. If this is the End
10. The Passing Light of Day

Web: http://www.painofsalvation.com/