Desde Barcelona llega una de esas bandas jóvenes que todavía están dando sus primeros pasos, pero que ya transmiten la sensación de tener muy claro hacia dónde quieren ir. Razers debuta con Bedtime Stories I: The Awakening, un EP que bebe claramente del heavy metal clásico y del power metal más melódico, pero que evita sonar excesivamente encorsetado o nostálgico. Aquí hay ganas de tocar rápido, de construir estribillos reconocibles y, sobre todo, de encontrar una personalidad propia dentro de un terreno donde destacar no resulta precisamente sencillo.

Fundada por Abril Gutiérrez y Amanda Espinas, y completada posteriormente con Adrià Brú a la batería, Shuchen Yin al bajo y Hellena como vocalista, la banda presenta una primera carta de presentación muy honesta. No intentan reinventar el género ni complicarse innecesariamente, pero sí dejan claro que poseen ambición, energía y un notable margen de crecimiento. El trabajo de producción realizado junto a Edgar Beltri en La Atlántida Estudio también ayuda a que el EP suene compacto y con suficiente pegada para reflejar el potencial real del grupo.

La apertura con “Bleeding Moon” deja claras las intenciones desde el primer minuto. Heavy metal clásico, directo y sin adornos innecesarios, apoyado en riffs efectivos y una estructura muy fácil de asimilar. Es probablemente el tema más inmediato del EP y funciona precisamente por eso: porque no intenta ser más de lo que necesita. Aquí empieza a destacar también el papel de Hellena, cuya voz aporta fuerza y personalidad sin caer en excesos teatrales. Hay actitud, hay convicción y eso termina siendo fundamental en una propuesta de estas características.

Razers – SIAC

Con “SIAC” el grupo pisa el acelerador y entrega uno de los momentos más completos del lanzamiento. El tema gana velocidad, intensidad y dinamismo, acercándose más al power metal europeo clásico. Las guitarras adquieren mucho más protagonismo, aparecen armonías mejor trabajadas y la banda transmite una sensación de mayor solidez colectiva. Hellena vuelve a rendir a gran nivel, moviéndose con comodidad sobre una instrumentación bastante más exigente y demostrando que puede convertirse en uno de los grandes puntos fuertes del grupo si continúa evolucionando en esta dirección.

Quizá “Midnight Rush” sea el corte que menos termina de despegar. La banda baja revoluciones y apuesta por una orientación más cercana al hard rock melódico, algo que en teoría podría aportar variedad al conjunto, aunque aquí no termina de alcanzar la misma inspiración que los temas más veloces. No es una mala canción ni mucho menos, pero sí deja la sensación de que Razers se mueve con mucha más naturalidad cuando endurece el sonido y acelera el ritmo. Aun así, sirve para mostrar otra faceta del grupo y evitar que el EP caiga en la monotonía.

El cierre con “Queen of War” vuelve a colocar las cosas en su sitio. La mezcla entre melodía clásica y velocidad funciona muy bien, las guitarras recuperan protagonismo y Hellena firma seguramente una de sus mejores interpretaciones del trabajo. El tema deja además una sensación bastante positiva de cara al futuro, porque resume bastante bien las virtudes principales de la banda: riffs pegadizos, energía juvenil y un enfoque claramente orientado al directo.

Y precisamente ahí puede estar una de las claves del crecimiento de Razers. Se nota que tienen hambre, ganas de rodar y una actitud muy enfocada a defender estas canciones sobre el escenario. En apenas unos días tendrán una oportunidad importante abriendo los conciertos españoles de Raven en ciudades como Málaga, Barcelona, Valencia, Madrid o Bilbao, una experiencia que puede resultar fundamental para una banda que todavía está construyendo su identidad dentro de la escena.

Bedtime Stories I: The Awakening no es un debut perfecto, ni necesita serlo. Lo importante es que transmite ilusión, personalidad y una base más que interesante sobre la que crecer. Razers todavía tiene mucho camino por delante, pero también potencial suficiente para hacerse un hueco si continúan trabajando y acumulando kilómetros sobre los escenarios. Y viendo la energía que desprenden en este primer lanzamiento, cuesta pensar que vayan a quedarse quietos demasiado tiempo.

David Aresté