A Sound of Thunder: The Lesser Key of Salomon // Autoeditado Siguiendo con su cita anual desde 2011 y después de cosechar grandes críticas y opiniones por parte de prensa y público, llega el cuarto disco de A Sound of Thunder, con el reto que es hacerlo después de Times Arrow , que dejó magnificas sensaciones hace escasamente un año.
David Campos

Nota: 9/10

 

 

Hablamos de una banda que apenas es conocida por estos lares, y ya sabemos que calidad y popularidad no siempre van de la mano, por eso ya es hora de que tengan el reconocimiento que se merecen. Son capaces de reunir rápidamente los objetivos en campañas de Kickstarter y conseguir más del doble del propósito fijado, pues responden a las expectativas de sus fans con gran empeño y dedicación, lo que se traduce en más apoyo por su parte. Sin duda con cada disco ganan más adeptos y consiguen mejores impresiones.

¿Pero quiénes son A Sound of Thunder? Vienen de Washington DC y funden el metal más sólido con progresivos y clásicos toques de rock a lo largo de una fascinante mezcla de ideas musicales diversificadas y potentes, con una de las mejores y más impresionantes vocalistas del panorama actual.

Una gran portada, obra de Dusan Markovic (que ha creado una para cada tema), y como título «La llave menor de Salomón´´, un libro de origen desconocido que contiene conocimientos sobre ciencias ocultas que datan del siglo XVI y XVII referentes al estudio de la demonología cristiana, con descripciones de espíritus, cómo invocarlos y cuestiones relacionadas. Con esa fachada «The Lesser Key of Salomon´´ muestra una corriente más progresiva, menos directa y rápida que en trabajos anteriores, sumergiéndose más profundamente en temas oscuros sin perder su identidad y con una madurez compositiva claramente marcada, presentando el disco más complejo de la banda hasta la fecha, de esos que crecen con cada escucha.

Sin contar la intro, encajan nueve temas de excelente estructuración, donde cada uno se toma su tiempo para desarrollar su historia y acabar atrapándote. La mitad son composiciones largas, que no pesadas, con momentos estelares todas ellas, presentando a la señorita Osegueda como una versátil vocalista que se entrega con una brutalidad abrumadora, desprendiendo una inusitada energía y mostrando nuevas dimensiones a las voces en este disco.

La apertura del álbum con Nexus prepara el terreno para la explosión power-trash de Udoroth, guitarras crujientes y una Nina que se va a salir en todo el álbum con unos coros demoledores, como si de un ejército preparado para la batalla fuese; y es que como dato, una de las tantas propuestas y recompensas por colaborar en la creación del álbum era poder hacer los coros del disco pasando un día en los estudios con la banda y otros fans grabándolos, y el resultado no podría ser mejor, le ha dado un golpe de efecto increíble.

En Fortuneteller vemos la vena progresiva extendiéndose hasta darnos de cara al final con un toque a lo Maiden, un temazo. The Boy Who Could Fly es relajada y elegante, con unas agregadas partes vocales sublimes que se funden perfectamente en el acompañamiento; y es que las voces son sencillamente imparables y los continuos cambios de estilo fluyen en muchos de los temas. Portentoso estilo teatral y narrativo el de Elijah, una obra maestra de aplastantes riffs con la emotiva Nina imprimiendo el dramatismo necesario en sus casi 10 min de duración.

El carácter de Master of Pain recuerda a DIO con su metal más clásico, dejando paso a un Josh más técnico deleitándonos en Blood From the Mummy’s Tomb, donde los pasajes instrumentales más tranquilos se retuercen con los más pesados; buenos impactos en la batería y destellos de órgano y teclado en los lugares clave, todo ello con una producción nítida y potente a cargo de Kevin "131" Gutiérrez, conocido por ser un productor e ingeniero de sonido con varios premios de platino y en cuyos créditos aparecen nombres de grupos como Shinedown , Raven o incluso Johnny Cash.

Notas de blues perfilan el comienzo de la melódica Black Secrets , impactando con unos ritmos que pudieran recordar a una onda Sabbath, y aunque a lo largo del disco se podrían citar varias influencias más, definitivamente lleva en todo momento el sello inconfundible de la banda.

El inquietante ambiente de One Empty Grave es hipnótico y delicioso, con unos coros angelicales y un respaldo musical de gran clase y elegancia que ultiman con la atmosfera jazzera que inicia House of bones, a la que le sigue una corriente progresiva que fluye con total naturalidad durante los casi 9 minutos de otra pieza musical donde el cuarteto da buena muestra de la profundidad y dimensiones que pueden lograr en tan solo unos meses. De momento se las están ingeniando para seguir sonando frescos y no caer en la repetición, volviendo a subir las expectativas de cara a su próximo trabajo ¡¡El cual parece que ya se está empezando a preparar!! De locura.

Me gustaría destacar también el gran trabajo no solo en lo musical, sino en recompensas tales como cubiertas alternativas, libros con el arte del disco, sus letras y más información de cada historia, camisetas exclusivas y la idea de poder escoger temas para versionar, algo que parece que finalmente se hará con el dinero que sobró de la campaña.

The Lesser Key of Salomon tiene algo para todos, la mezcla y el conjunto de todas sus canciones hacen de él un disco de calidad y con mucho que ofrecer para los amantes del metal y el rock. Se sostienen en la fe y el apoyo de sus fans y se puede entender perfectamente el porqué. Yo desde luego me sumo a su causa.

David Campos

Temas:

01. Nexus of Realities
02. Udoroth
03. Fortune Teller
04. The Boy Who Could Fly
05. Elijah
06. Master of Pain
07. Blood From the Mummy’s Tomb
08. Black Secrets
09. One Empty Grave
10. House of Bones

https://www.asoundofthunderband.com/