La banda angelina nos ofrece su decimocuarto álbum de estudio, un disco que no muestra una evolución orientada a otras directrices musicales, si no una clara reafirmación de su estilo y su sonido, por lo que sus fans nos sentimos, a buen seguro, satisfechos con este buen trabajo.
Toni Marchante
Para mi Spock’s Beard siempre ha sido un super grupo, sus componentes actuales son una mezcla de músicos consagrados con nuevos talentos que se convierten en músicos consagrados; su creación tuvo lugar en 1992, pero no fue hasta 1995 cuando nos sorprendieron con un excelente álbum debut “The Light” que despertó un interés total dentro del rock progresivo contemporáneo.
Por sus filas han pasado músicos de gran calado, como sus otros dos miembros fundadores Neal Morse y el gran Nick D’Virgilio, el ex Saga Mike Thorne o Jimmy Keegan. A pesar de ello, cuando muchos pensábamos que estas bajas pudieran mermar las prestaciones artísticas de la banda, esto no ha sido nunca así, ya que en todo momento han mantenido su estilo y sus niveles de calidad. La banda la forman en la actualidad, Alan Morse (hermano de Neal Morse y único miembro fundador en la banda) a la guitarra y voces, Dave Meros al bajo, Ryo Okumoto a los teclados , Ted Leonard a la voz principal, guitarras y teclados y Nick Potters a la batería y voces.
Spock’s Beard – Invisible
Como todos sus trabajos, en sus temas encontraremos ese rock progresivo que los hace especiales, lleno de matices, mucha técnica y detalles , que estructurados en un excelente progresivo, coquetean con otros estilos musicales como el jazz, etc… El álbum fue compuesto en gran parte por Ryo Okumoto y Michael Whiteman como coautor, participando en las letras Alan Morse y Ted Leonard. Ryo se ocupó también de la producción, grabándose en los respectivos estudios caseros de cada miembro de la banda. El prestigioso productor Rich Mouser (Dream Theater/Weezer) se encargó de la mezcla y masterización.
Este “Archaeoptimist” sigue los patrones típicos del grupo a la hora de elaborar los trabajos; temáticas llenas de conceptos y una gran ambición compositiva plasmada en seis canciones largas donde el tema homónimo del disco es una suite que supera los veinte minutos, en definitiva, un disco clásico de este género. Por tanto, encontraremos numerosos paisajes musicales, con cambios de ritmos, armonías, virtuosismos y creatividad a raudales.
En cuanto a la temática, no se trata de un álbum conceptual, el título está tomado de una de las canciones llamada “The Archaeoptimist”, un juego de palabras entre ‘archaeologist’ (arqueólogo) y ‘optimist’ (optimista), que sugiere una exploración del pasado con una mirada esperanzada hacia el futuro; una metáfora que se percibe tanto en las letras como en los paisajes sonoros que Spock’s Beard despliega a lo largo de la obra.
Spock’s Beard – Afourthoughts
El trabajo comienza con “Invisible” y desde el primer momento, capta nuestra atención con ese juego de voces para entrar de lleno con la diversidad de la base rítmica y los continuos arreglos de teclados. La voz y los continuos arreglos de Hammond configuran un estribillo y unos puentes muy atractivos. “Electric Monk” es un corte dinámico, pero que se desarrolla en la misma directriz musical que en general, domina el disco.
Nada más escuchar el arranque de “Afourthoughts” se nos ilumina una sonrisa, al ver que es una secuela iniciada con la canción “Thoughts”, incluyendo incluso un pasaje a capela, habitual en las canciones de la serie que inició “Thoughts”.La serie comenzó con “Thoughts”, de su álbum “Beware of Darkness” (1996), después vinieron “Thoughts (Part II)” en el álbum “V”(2000), “Afterthoughts” del álbum “Brief Nocturnes and Dreamless Sleep”(2013) y luego viene ésta, aunque debemos recordar que Neal Morse incluyó anteriormente un “Thoughts (Part 5)” en su disco “Momentum” (2012).
“St. Jerome In The Wilderness” nos muestra un estilo clásico de Spock’s Beard, con el bajo aportando textura y una buena conjunción de los instrumentos, con partes animadas y otras más sutiles y tranquilas. El disco concluye con un grandísimo tema “Next Step” con una exhibición de Ryo Okumoto a los teclados, a resaltar un solo entre tantos, que me ha recordado a los primeros tiempos de Marillion. El tema concluye en tesituras de “Grand finale” con un Ted Leonard protagonista a la voz.
El tema principal y homónimo al disco, comienza con una melodía muy atractiva para desembocar en tonos de balada con la voz de Ted Leonard cantando con el piano de fondo en ambientes cálidos, para ir mutando a desarrollos instrumentales, con cantidad de matices; una epopeya épica de grandes momentos. Este tema épico narra la historia de una joven criada por su padre en un mundo post-cataclísmico, y su camino desde ser una fuente de inspiración hasta convertirse en una líder.
Spock’s Beard – Next Step
Como suele suceder en todos los discos de la banda, la producción es impecable y la compenetración de los músicos es perfecta. Da la sensación de que los instrumentos hablan entre sí, alternándose el protagonismo. Nick Potters es toda una sorpresa a la batería, atendiendo técnicamente todas las exigencias que ofrecen los temas. Ted Leonard en su gran línea habitual, con su emotividad sabiéndose adaptar a todos los momentos.
En conclusión, “Archaeoptimist” es otro gran disco más de esta gran banda, posiblemente superior a sus últimos anteriores discos. El gran mérito de este trabajo se lo lleva Ryo Okumoto, para mí, una de mis grandes debilidades de esta banda, quien ha llevado el peso en la composición, producción y ejecución, ofreciéndonos en lo musical, como viene siendo habitual, un gran abanico de sonidos a los teclados, que, con su excelente talento, aporta a las composiciones una consistencia y riqueza, elevando el nivel de las canciones. Lejos de estancarse, bajo la misma fórmula, Spock’s Beard siguen sorprendiendo y encantando.
Toni Marchante
Temas.
1.Invisible (06:33)
2.Electric Monk (06:16)
3.Afourthoughts (07:31)
4.St. Jerome In The Wilderness (08:46)
5.The Archaeoptimist (20:57)
6.Next Step (10:58)



