Reb Beach & The Bad Boys – 16 de Octubre 2024 – Sala El Sótano (Madrid)
Ya dicen que quien no se consuela es porque no quiere, así que tendremos que ver el parón de la Serpiente Blanca como una reactivación de Winger, que Joel Hoekstra pasase por Accept, que Michael Devin acabe en los The Dead Daisies… o que Reb Beach salga de gira con sus amigos para pasarlo bien tocando los temas más importantes de su carrera.
Inicialmente el concierto estaba programado para la Copérnico pero tuvo que reprogramarse a la Sala Sótano, una de menor aforo… no hace falta meterse en lo mismo otra vez, que si poca venta, otros eventos en la ciudad, el precio de las entradas, el ritmo de conciertos hasta final de año, que esa banda no es Whitesnake… ¿quién sabe? Lo incomprensible es que Vandenberg semanas atrás casi llena la Shoko con la mitad de repertorio y aquí por temas de aforo ya se puede calcular cuántas personas habían.



Pero como decíamos tanto Beach como Luppi no pararon de agradecer a los allí presentes que estuvieran viéndolos, confirmando así que venían a tocar y desempolvar los instrumentos. Hablando de Michele Luppi decir que se encargó de las voces principales y no Fabio Dessi como estaba anunciado. Lo sentimos por Dessi pero nos alegramos mucho más por Luppi que seguimos desde hace años cuando sacó el proyecto de Los Ángeles con Frontiers y cuando estaba en Visión Divine… una voz magistral y siempre en segundo plano de algo o de alguien. Recordar que también lo tuvimos “ a 20 pasos de la fama” en la última gira de Mr.Big ayudando a Martin desde el ostracismo y penumbra de una segunda voz. Así que ya era hora que tuviera un papel principal con un grande como Reb Beach.
Como se anunció como previa de la gira y vimos en el concierto de Barcelona, el setlist casi llegó a la veintena de temas con un amplio repaso de la discografía del carismático guitarrista. De Whitesnake tuvimos todo el catálogo de imperdibles: el “Bad Boys” para abrir, “Love ain’t no stranger”, “Crying in the Rain”, ”Slow an’ Easy” o el “Slide it in” como rareza dentro de los clásicos de manual. Tuvimos un “In my dreams” de Dokken que quedó un poco escondido entre tanto temazo como los de Winger: “Headed for a heartbreak”, “Madalaine” o “Miles Away”… además de un gran final con “Give me all your Love”, “Here I go again” o el “Still of the night”.



La banda, aunque estaba encastada en el diminuto escenario sonaron en proporción a su experiencia y a la calidad de los temas que estaban tocando. No diremos nada nuevo de Reb Beach con su clase innata y técnica trayendo parte de la esencia de Winger y Whitesnake para que Luppi se luciese (y de que manera) de una forma más que notable en los temas de Whitesnake y aunque les tuviese un poco de respeto tampoco se amilanó cantando los de Winger. Paolo Caridi a la batería, Khaled Abbas a la segunda guitarra y Enrico Varisco a los teclados tocaron donde y como pudieron y ayudaron a conformar la base rítmica más que digna al nivel de las canciones que interpretaron.
En resumidas cuentas El Sótano fue (y es) minúsculo y no tiene el mejor juego de luces para un concierto, pero sonó de fábula, ellos tocaron aún mejor y el repertorio fue cercano a las dos horas. Simplemente acabar con varias reflexiones: repetir la del principio, es curioso como se mantuvo la expectación para Vandenberg porque era el solista del grupo cuando acabó ofreciendo la mitad que Reb Beach… la gente disfrutó durante toda la noche cantando lo ultra clásico pero no hay que olvidar que también hay vida antes del “1987” y el “Slip of the Tongue” como el poker formado por los discos “Slide it in”, “Saints and Sinners”, “Come an’ Get it” y el “Ready an’ Willing”… de acuerdo que algunos de esos temas están en esos discos, pero hay muchos más por recordar e incluso Coverdale podría hacer una gira de “early years” y recuperar el lado más bluesy que tenían esos discos…. y la última, Reb Beach se quejó del humo de la sala que no le dejaba cantar confirmando que no es bueno para nadie, ni para músicos, ni fotógrafos, ni para nadie, basta ya de máquinas de humo en aforos pequeños/medianos, todos saldremos ganando.
Texto y fotos: David Aresté



