Quizás algunos de vosotros no conozcáis el nombre de Don Airey, pero seguro que si os digo que fue el sucesor de Lord en Deep Purple, que ha sido el teclista “de toda la vida” de Whitesnake, y que ha colaborado, entre un elenco impresionante de músicos, con Steve Vai, Ozzy Osbourne, U.F.O, supondréis que estamos hablando de uno de lo más grandes en el panorama del rock clásico y la música contemporánea. También ha trabajado con Jehtro Tull, e incluso en bandas de AOR como TEN.

Airey es un músico completísimo, que aúna el espíritu del hard rock con muchísimas otras influencias y una sofisticación que le confiere un carácter único. Y eso ha sabido plasmarlo perfectamente en A Light in the Sky, su último trabajo. En este disco podemos encontrar de todo. Pasajes con reminiscencias progresivas, New Age a raudales, teclados ambientales, toques elegantemente bluseros, y sobre todo, muchísimo hard rock, que a fin de cuentas es a lo que se dedica Airey.

Evidentemente, el enfoque del disco está muy centrado en los teclados, pero no es un disco instrumental, salvando algunos temas, entre los que destacaría Big Bang, con reminiscencias de los trabajos de los 80 de la segunda oleada de New Age. Como digo, este disco es una amalgama de influencias, pero una amalgaba soberbiamente concebida. El gusto del teclista de los Purple nos envuelve. Los temas con voz son muy en la onda del hard rock británico, al estilo de Purple y Rainbow, mientras que los instrumentales son los que profundizan más en otro tipo de música. Sin embargo, la esencia de Don Airey lo impregna todo. Hay un estilo propio, que se manifiesta en forma de composiciones minimalistas, muy tranquilas, y que inundarán de paz al oyente.

La portada del disco, con un motivo muy galáctico, está en perfecta consonancia con el espíritu de la música, puesto que el espacio está presente a lo largo de toda la obra. Es común encontrar estos matices en un teclista, pero no tan común verlos plasmados en un disco de orientación rockera, y menos ver que cuadran tan bien con la música. Para ello no duda en utilizar los efectos que ponen a disposición sus sintetizadores, herramientas de trabajo que maneja a la perfección.

Como viene siendo habitual, me gusta pararme en los temas que más me han llamado la atención, y en esta ocasión hay un tema que me ha gustado especialmente. Creo que sobresale muy por encima de los demás. Se trata de A Light in the Sky (Part 2), uno de los cortes largos del disco.

Este tema tiene unas ciertas reminiscencias del progresivo más clásico, aquel que bebía directamente de la fuente del rock. Es un tema con un acercamiento muy similar al de bandas como Rainbow, pero trata de ir un paso más allá y modernizar el estilo de los clásicos.
Además, las melodías de voces también se acercan, por su elegancia y suavidad, al rock americano, el estilo llamado AOR, que Airey practicó con grupos como TEN, o con el guitarrista de Queen, Bryan May, cuando buscaba un sonido más cercano al estilo mencionado. Airey demuestra su condición de músico de sesión, pero también la de compositor que ha absorvido el conocimiento, al ser capaz de moverse de un estilo a otro en un mismo tema sin perder su identidad y su voz propia. Este tema solo está a la altura de los más grandes. Pero va más allá, y es que en este tema también podemos encontrar un sabor a jazz fusión del bueno, algo que este músico, maduro ya, en la flor de la vida musical, practica a la perfección..

Quizá la etiqueta de genio le venga grande a Airey. O quizás usemos esa palabra con excesiva diligencia. Lo que si es cierto es que este hombre es un currante de la música, un guerrero curtido en mil batallas que se las sabe todas y trabaja muy a gusto en cualquier terreno. Es algo que merece la pena recalcar, porque está presente a lo largo de todo el disco.

Me gustaría también destacar el apartado referente a los arreglos. La mayor parte de los temas de este disco son instrumentales, y si bien existe un colchón musical predominante, que se basa en los sintes, sonidos espaciales, órganos Hammond, y pianos, hay un excelente trabajo tras todo ese muro de sonido teclero, incluyendo un excelente gusto al incluir violines, y unas lineas de batería que cumplen a la perfección con su cometido. Instrumentalmente, es un disco trabajadísimo, algo muy propio de un pianista. Los arreglos hacen que sea un disco con un aire de acabado impecable. Esto es fácilmente apreciable en la balada Love you too much, que basa su éxito en esta fórmula.

Como digo también hay lugar para el hard rock de toda la vida, y eso podemos saborearlo en la añeja Shooting Star. Como podréis observar, todos los títulos tienen referencias espaciales, ya que ha sido el concepto elegido por Airey para este trabajo.

En resumen, un disco difente, que aúna lo clásico y lo nuevo, muy trabajado y no exento de talento. Airey demuestra su buen hacer como compositor. Tal vez podemos achacarle que no alcanza las cotas de genialidad de muchos músicos con los que ha trabajado, pero ¿quién puede hacerlo? Lo que si es seguro es que este disco merece la pena. Yo que vosotros no perdería la oportunidad de hacerme con él.

Belial Báez

Temas:
1. Big Bang
2. Ripples In The Fabric Of Time
3. Shooting Star
4. Space Troll Patrol
5. Andromeda M31
6. Endless Night
7. Rocket To the Moon
8. Lift Off
9. Love You Too Much
10. Cartwheel ESO 350-40
11. Sombrero M104
12. Into Orbit
13. A Light In The Sky Pt.2
14. Pale Blue Dot
15. Metallicity
16. Big Crunch
17. Lost In The End Of Time