En vísperas de Halloween se inauguraba en el pintoresco local de “La Fiambrera” una nueva exposición de Álvaro P-FF titulada “Do the mutilation (and other funny things to do on a friday night)” hasta el 5 de Diciembre.

Texto y Fotos: David Aresté

Ya es más que demostrada la admiración que sentimos hacía ese par de hermanos que habitan en la Fly Factory de la Gran Vía madrileña, hasta el punto de tener un trozo de su arte con la evolución de nuestro logo, pero siempre queremos más…. así que nos fuimos a la inauguración de nuestro artista fetiche en la galería de la entrañable “La Fiambrera”.

   

Una folklórica que entiende la tauromaquía a su manera y un velociraptor que nos hace un lavado de cerebro muy sugerente nos dan la bienvenida a la galería, donde vemos las 22 obras de Álvaro colocadas alrededor de las 4 paredes contrastadas de una forma sublime por la combinación rojo y negro de cada una y el blanco de las paredes.

Miles de detalles forman las ilustraciones de Álvaro, y el primero de ellos es que salvo cuatro ilustraciones ninguna están en formato horizontal o vertical, todas son rombos quedando como una hilera alrededor de toda la habitación que aumenta o disminuye según el tamaño de las obras. En el fondo de la galería, separadas por una columna se alzan las “Queen Bug” las ilustraciones más diferentes de toda la colección y las más exclusivas de todas con solo 3 copias de cada una a la venta, las flanquean el cartel de la exposición y 4 serigrafías más pequeñas que el resto, que ya hacía tiempo que había sacado.

   

Dejando los básico/general a un lado, tuvimos la suerte de que Álvaro nos acompañase para dar un repaso a todas las obras y como había afrontado la creación y gestión de toda esta exposición. Nos comentaba que esta vez no trabajaba para nadie como los carteles que acostumbra a hacer y que vimos en su anterior “Rock ink paper”, esta vez ha plasmado sus gustos y sus inquietudes: Star Wars, disney, skaters, méxico, el tequila, la música, su ciudad, sus litros en el parque… todo combinando con ese punto gore, visceral y arriesgado que vemos en parte de su obra y que la hace tan única, sin duda queda lejos de ser una exposición introvertida buscando la personalidad de Álvaro.

Se centró también en un gato de la suerte japonés que preside una de las paredes diciéndonos que también es de hacer mucha cartelería política y social, como su compadre Shepard Fairey, mente pensante en Obey, del cual dicho minino tiene ciertos aires, que sumado a su gran tamaño impone respeto y elegancia. Relativo a eso se le acerca “(What’s so funny about it) Peace, Love & Understanding”, una mezcla y homenaje a dos grandes: Nelson Mandela y Elvis Costello con la clásica guitarra de Woody Guthrie «This Machine kills fascists» de fondo.

   

Ya en términos más prácticos nos comentaba que son 25 copias por cada obra, serigrafiadas y reproducidas por los amigos de Rockandmerch y de cara a la galería ( nunca mejor dicho ) por la gente de la Fiambrera, aunque a través de su página web también se pueden comprar. Antes de que comenzase a atender a los demás visitantes Álvaro concluía con algo que ya nos había dicho, que no buscaba ningún objetivo personal con la exposición, que la hizo porque se la propusieron y que se lo pasó “teta” por todo lo que ya hemos dicho, y que si la tuviera que poner la rúbrica, sería la de “bruta y alegre”.

A medida que iba pasando la tarde iban entrando gente y más gente para admirar la inspiradísima obra y el gran momento que vive Álvaro Pérez Fajardo, todo se remató con un concierto en otro espacio de la misma Fiambrera de los Tiki Twangers, nos hubiese encantado verlo, pero teníamos obligaciones de ver como Dokken intentaba ganarse los cuartos en la Sala Cats esa misma noche.

   

Sin duda una gozada para saciar nuestro instinto más artístico disponible como hemos dicho hasta el 5 de Diciembre, así que de rebote nos puede servir para hacer una primera tanda de compras diferentes para esas navidades que están a la vuelta de la esquina.

Texto y Fotos: David Aresté