Jared James Nichols – 21 de Septiemnbre’18 – Sala Sound Stage (Madrid)

Entre todos los virtuosos del mástil que tenían que venir, el primero fue el grandullón Jared James Nichols, otro buen talento a destacar dentro la escena guitarrera actual.

Texto: Susana Manzanares
Fotos: David Aresté

El que bien pudiera ser sobrino de Ted Nugent y Zakk Wylde, venía a presentar su disco Black Magic por Barcelona, Madrid y Bilbao, el último trabajo de una trayectoria que ni habiendo cumplido siquiera los 30,su popularidad está escalando a pasos agigantados dentro de la escena como bluesman internacional, detrás de los pasos del gran maestro y gentleman Joe Bonamassa. Carrera imparable tal que apuestan 100% por él Listenable Records, un sello mayoritariamente de metal extremo. En el constante cambio de nombres las salas en Madrid, acudimos a la Sound Stage por primera vez desde que ostenta ese nombre, pues no habíamos tenido aún la oportunidad y resultó ser la antigua Lemon, aparentemente acertada para el aforo requerido pero con un pobre sistema de ventilación que hizo que todo el concierto el calor fuera asfixiante, menos mal que no les dio por soltar humo porque si no hubiéramos acabado como hechos al papillote.

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Jared ya era muy esperado en la capital tras el éxito de su anterior visita, así que fue correspondido por el público con una sala bastante llena y entregada ya desde los primeros temas de la noche, confirmando que había ganas del joven guitarrista y cantante.Esta vez, con toda la noche para él, nos ofrecía un show de una hora y media repasando temas de su carrera además del último disco y alguna que otra versión. La verdad es que dejando de un lado el calor, en general tuvimos un gran sonido, bastante cristalino cosa que es muy de agradecer en un show como este, donde el disfrutar al detalle de cada nota lo es todo.

‘Last Chance’ es la elegida para abrir fuego para seguir después con ‘Don’t Be Scared’, ‘End Of Time’ o ‘Now Or Never’. Hacia la mitad del concierto nos aguardaba tremenda sorpresa, un hasta el momento desconocido para mí Tony Martínez (a.k.a Tony Waka), salió invitado por Jared a tocar dos temas con él. El actualmente guitarrista de Marta Sánchez y Gloria Gaynor, primero nos deleitó y dejó con la boca abierta -literalmente ambas- con un salvaje y desbocado ‘N.I.B’ de los Sabbath primero, y para calmar un poco el ambiente improvisando mano a mano un blues después.

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Sin ánimo de restar líneas al protagonista de la noche, no podemos dejar de dedicar unas al espléndido guitarrista que es Tony Martínez y que gracias al americano que nos lo trajo en bandeja, pudimos conocerlo los que no solemos asistir a los conciertos de los artistas entre los que él se mueve. Apabullante el despliegue de talento, sentimiento y CLASE con mayúsculas que dejó volar por la sala el tiempo que duró su actuación, no quiero decir que eclipsó al rubio por momentos pero que caray, igual sí… Una gratísima sorpresa que nos enriqueció aún más la noche y todo un descubrimiento que en adelante ya no vamos a perderle la pista.

Volvemos a Jared que es lo suyo y hablando de versiones también hizo el ‘Funk #49’ de James Gang y el ‘Missisippi Queen’ de Mountain demostrando que su versatilidad es inagotable. El amigo Nichols tiene suficiente pero no brilló por si solo por mucha luz que rebosara, aparte de su gran talento para tocar la guitarra y sin púa, también tiene otro muy importante que no todos tienen, el de saber rodearse bien y elegir los acompañantes adecuados. Lejos de quedarse en segundo plano, Greg Cash al bajo tomó también protagonismo en ciertos momentos de la noche e interactuando con Jared y en el fondo estaba Dennis Holm a la batería aportando la potencia y tempo a los temas.

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Aunque haya veces que se le vayan los dedos más por la velocidad que por el sentimiento, éste sigue impregnando su blues y vivimos una gran noche de intensidad,distorsión y notas desgarradoras de mano de su inseparable Old Glory. Nada nos alegra más que su ascensión que no se para y esperamos que así siga y nos lo vayamos encontrando cada vez en recintos más grandes, va camino de ello a la misma velocidad que sus dedos.

Texto: Susana Manzanares
Fotos: David Aresté