Kreator + Carcass + Exodus + Nails – 22 de Maro 2026 – Palacio Vistalegre (Madrid)
La tarde del 22 de marzo en el Palacio Vistalegre se planteaba como una auténtica maratón de metal, de esas que empiezan con luz natural y terminan completamente sumergidas en oscuridad, sudor y decibelios. Un cartel variado pero coherente, con nombres que representaban distintas caras del género, y con el aliciente de ser fecha exclusiva en España en la que Kreator iban a presentar su último disco Krushers of the World y que atrajo público de todas partes del país.
Los primeros en pisar el escenario fueron Nails, encargados de abrir la jornada con su grindcore directo desde California. Venían presentando Every Bridge Burning (2024), último paso en una trayectoria de más de 15 años. Su propuesta fue tan contundente como cabía esperar: temas viscerales, rápidos y sin concesiones, que impactaban directamente desde el primer minuto.



Sin embargo, el apartado escénico se sintió algo frío, con la banda muy estática y anclada a sus micrófonos. Aun así, la intensidad musical compensó en gran medida, con un batería que, pese a estar prácticamente oculto al fondo del escenario, se intuía como una pieza clave del directo. Con el recinto todavía llenándose poco a poco, el público comenzó a reaccionar entre los primeros headbangings y una conexión progresiva que, aunque tímida, dejaba claro que la maquinaria ya estaba en marcha.
Y así, casi sin tiempo para asimilar lo ocurrido, el relevo lo tomaban los de San Francisco. Exodus salieron a escena con la misión de subir revoluciones, y lo hicieron con un setlist tan breve como directo al grano, donde no faltaron clásicos como Bonded by Blood, A Lesson in Violence o The Toxic Waltz, junto a cortes más recientes como Deathamphetamine o el debut en directo de Promise You This.



El repertorio funcionó como un repaso comprimido a su carrera, con especial protagonismo para su debut, del que cayeron tres temas, mientras que su nuevo Goliath, recién salido, también tuvo su espacio con un par de canciones. Esa mezcla entre pasado y presente definió un show que, aunque corto, logró representar bien distintas etapas de la banda.
En lo escénico, el concierto ganó dinamismo gracias a Rob Dukes, que no dejó de recorrer el escenario y acercarse al público, acompañado por Gary Holt y Lee Altus, siempre sólidos en las guitarras. El espíritu fue completamente old school, con constantes llamadas a circle pits y una respuesta inmediata de un público cada vez más entregado.



No faltaron los momentos de caos con crowdsurfing, algunos con aterrizajes poco afortunados, en una atmósfera que ya olía a thrash clásico. El sonido, sin ser perfecto, dio cierta tregua dentro de lo que suele ser el recinto, permitiendo seguir el concierto con claridad. Con la portada de Goliath presidiendo el escenario y un ritmo sin pausas, firmaron un set intenso en el que incluso Tom Hunting quedó algo oculto por la disposición del escenario.
Con el ambiente ya completamente encendido, llegaba el momento de dar un paso más en intensidad y legado. Era el turno de Carcass, que con casi 45 años de carrera salieron a escena con esa mezcla de autoridad y naturalidad que solo tienen las leyendas.



El arranque con la intro de The Living Dead at the Manchester Morgue dio paso a una descarga precisa con temas como Unfit for Human Consumption, Buried Dreams o Incarnated Solvent Abuse, marcando desde el inicio un nivel técnico altísimo, al que pronto se sumaron piezas como No Love Lost o Carnal Forge, que reforzaron ese equilibrio entre brutalidad y complejidad.
El peso del concierto recayó claramente en Heartwork, del que interpretaron cuatro temas, incluyendo la propia Heartwork, que sonó especialmente celebrada, demostrando su vigencia más de tres décadas después. Ese bloque fue el núcleo emocional del set, conectando de lleno con el público.



El repertorio siguió creciendo con cortes como Genital Grinder o Exhume to Consume, que aportaron ese toque más crudo y primitivo, mientras que Corporal Jigsore Quandary volvió a poner el foco en su faceta más técnica y retorcida, mostrando la amplitud estilística de su discografía.
Como era de esperar, Jeff Walker fue el gran foco de atención, con su bajo blanco, su nueva imagen de pelo corto y ese aura entre elegante y perturbadora que domina el escenario sin esfuerzo. Las partes instrumentales fueron una auténtica delicia, aunque el sonido no terminara de acompañar del todo, algo ya habitual en el recinto.



El apartado visual empezó a tomar más protagonismo aquí, con un juego de luces que ya venía insinuándose desde Exodus pero que con Carcass se consolidó claramente, preparando el terreno para lo que estaba por venir. A pesar de haber pasado por Madrid el año anterior, su presencia volvió a sentirse especial.
Y entonces llegó el momento culminante de la noche. Con todo el público ya completamente dentro del concierto, era turno para Kreator, que venían a presentar Krushers of the World en una fecha única en España dentro de esta gira, tras haber arrancado en Lisboa.



Desde el primer momento quedó claro que lo suyo iba a ser un espectáculo total. El escenario estaba cuidado al milímetro, con hinchables a los lados y al fondo, uno de ellos sirviendo como plataforma elevada para Ventor Reil, que, al igual que otros baterías de la noche, quedó algo oculto por la disposición.
El arranque con Hail to the Hordes y Enemy of God marcó el tono de lo que sería el concierto, combinando músculo y épica, mientras que temas como Satanic Anarchy o People of the Lie mantuvieron la intensidad en lo más alto prácticamente sin respiro.



El repertorio combinó cuatro temas de su nuevo trabajo con un repaso muy sólido a su discografía, donde también tuvieron su momento piezas como Betrayer o Hordes of Chaos, integradas en un set pensado para no bajar en ningún momento.
El sonido volvió a ser el habitual del Palacio Vistalegre, irregular según la zona, pero al menos sin volverse completamente ininteligible. En un estilo como el thrash, se agradeció que no rebotara en exceso, permitiendo seguir el concierto con cierta claridad.



A nivel visual, el despliegue fue impresionante: pirotecnia constante, cañones de CO₂, confeti y serpentinas acompañaron buena parte del show. Durante momentos como Phantom Antichrist o Violent Revolution, el impacto visual alcanzó cotas especialmente altas.
El ambiente en pista fue una continuación extrema de toda la noche, con mosh pits, walls of death y crowdsurfing constante, con una intensidad que se sentía incluso en la valla antiavalanchas de primera fila, que se movía al ritmo de temas como Satan Is Real o Loyal to the Grave, fue una noche dura para las primeras filas del pit.
La banda funcionó como un bloque perfectamente engrasado, con Mille Petrozza liderando con implicación total, animando continuamente al público, mientras Ventor marcaba el pulso desde las alturas y las guitarras no dejaban un segundo de respiro.



Hubo incluso espacio para pequeñas performances, con figuras enmascaradas durante Sergio Corbucci Is Dead portando antorchas, y repitiendo aparición en Mars Mantra, donde prendieron fuego a estructuras que ardían mientras sonaba Phantom Antichrist, dejando una imagen tan impactante como inquietante.
Después de un espectáculo así, el cierre con Pleasure to Kill terminó de rematar una noche que ya era de por sí intensa. Cuesta imaginar qué más pueden añadir en el futuro, pero si algo quedó claro es que Kreator siguen sabiendo cómo cerrar una jornada de metal con autoridad, espectáculo y una intensidad difícil de igualar.
Texto y Fotos: David Aresté
Setlist Kreator – 22 de Marzo @Madrid
Run to the Hills (Iron Maiden Song)
Seven Serpents
Hail to the Hordes
Enemy of God (With Coma of Souls intro)
Satanic Anarchy
Sergio Corbucci Is Dead
Hate Über Alles
People of the Lie
Betrayer
Krushers of the World
Hordes of Chaos (A Necrologue for the Elite)
Satan Is Real
Loyal to the Grave
Mars Mantra
Phantom Antichrist
Endless Pain
666 – World Divided
The Patriarch
Violent Revolution
Pleasure to Kill



