En aproximadamente 20 minutos pasamos del Hard Rock más clásico al Metal gótico de los Británicos Paradise Lost, los cuales a grandes rasgos ofrecieron una actuación bastante mediocre, debido en parte a los problemas sonoros que fueron patentes desde el principio con “Hallowed Land”, así como a una “equivocación” de Nick Holmes durante la interpretación de “ Never For The Damned”. En el tiempo limitado que ofrecen los festivales para cada banda, es complicado hacer un set list adecuado, pero Paradise Lost sí supieron muy bien alternar temas de su primera etapa como “Pity The Sadness”, “Embers Fire” o la genial “As I Die” con algunos cortes de su última obra “In Réquiem” como “One Second” o “Réquiem” que sirvió para cerrar su actuación.

Paradise Lost, sonaron muy pesados e incluso en ocasiones pudieron llegar a aburrir, posiblemente debido a lo estático y a la frialdad de la banda, faltándoles muchísima más garra en temas tan emblemáticos como “Embers Fire” o “Say Just Words”. En definitiva una actuación bastante simplona, para ser una banda que lleva muchísimo tiempo en el mundo del Rock.

Dentro de los grupos más importantes de la jornada del 21 de Junio, fue la aparición de Jon Oliva’s Pain, el grupo de uno de los líderes de los míticos Savatage. Desde un principio se podía perfilar un show de Us Metal, y así fue. Jon Oliva nos ofreció un concierto realmente sublime cargado de temas clásicos de Savatage como "Trough the eyes of the king" y “Hall Of The Mountain King” solo faltó que sonará “Edge Of Thorns” o “Power Of The Night”, para que se convirtiera en un show perfecto. Jon Oliva impone sobre el escenario, realizando una labor sobresaliente, tanto en los teclados como en las voces desgarradas tan características.

Los momentos álgidos del show, fueron durante la interpretación de “Chance”, un corte en el que se llevo muy bien el juego de las dobles voces, y donde pudimos comprobar la grandiosidad de esta banda. También hay que reconocer que se sigue echando en falta el toque melódico típico de Chris Caffery , pero aún así lograron cautivar a un público un tanto escéptico desde el principio. “City Beneath The Surface” sirvió para crear agresividad y fuerza las cuales fueron transmitidas a los asistentes y es que Jon Oliva’s Pain sigue teniendo una atmósfera mágica, donde siempre estará presente la sombra de Savatage.

Esto mismo se sintió nada más escuchar las primeras notas de “Hall Of The Mountain King” en el que Jon demostró su gran valía vocal – es increíble como conserva todavía la voz este hombre – y su faceta compositiva. Otros momentos en los que la banda destacó de manera especia fueron durante la interpretación de la cañera “Sirens” así como la preciosa balada “Relieve” la cual creó una atmósfera mágica, donde volvimos a comprobar la desgarradora voz de Jon Oliva. Si me tuviera que quedar con algún tema en particular , lo haría con “Gutter Ballet”, madre mía como sonó esta joya de Heavy Metal. “Gutter Ballet” nos envolvió por completo en un mundo épico y grandilocuente. La actuación de Jon Oliva’s Pain fue excelente, sin ninguna duda de lo mejor del día.

Con un calor sofocante, y sobre las 19:00 h salieron al escenario, Opeth, una banda que la verdad es que pegaba muy poco a esa hora, ofreciéndonos un show muy similar a Paradise Lost, y es que Opeth, es un grupo de difícil escucha debido a sus retazos entre Rock Progresivo y Death. Opeth comenzaron con “Heir Apparent”, un corte demasiado pesado y monótono para empezar, pero posteriormente se dio un cambio de tuerca con “Ghost Of Perdition” y “The Leper Affinity”, un corte con una fuerza inmensa que creó gran entusiasmo entre todo el público.

Opeth han adquirido en los últimos años, un reconocimiento espectacular, debido sobre todo a las armonías existentes en sus temas, aquella tarde también pudimos comprobar como Martin Mendez y Martin Axenrot, se encuentra en un estado de forma admirable realizando un “The Lotus Eater” que sonó bestial marcado por voces limpias y una base rítmica demoledora. Opeth tuvieron su parte más heavy, durante la interpretación de “Closure”, un corte que posee muchísima energía y que fue transmitida hacia el público. En líneas generales, Opeth ofrecieron un muy buen show, pero quizás utilizaron un set list demasiado corto, fueron alrededor de seis temas los que descargaron, convirtiéndose en un concierto visto y no visto.

Seguíamos variando de géneros musicales, dentro del Rock y a continuación era el momento de recibir a una de las bandas nacionales con más tirón en la actualidad. Warcry ha conseguido en los últimos años, un éxito totalmente merecedor, auspiciado por el trabajo constante y permanente. Los Asturianos poseen una formación cuyas características son constantes y equilibradas en todos los lugares donde ellos van, presentando en todo momento una puesta en escena impecable y cargada de interacción.

De nuevo el sonido hizo estragos, pero la banda se mantuvo en todo momento sólida y definida, en parte gracias a Pablo, una muy buena sustitución, que quedó totalmente comprobada durante la actuación de los de Asturias. Victor García, estuvo como siempre inmenso, transmitiendo en todo momento y haciendo gozar a toda la chavalería allí presente, con temas como “Contra El Viento” – muy apropiada debido al incesante viento – la coreada “Tu mismo” o “Hoy Gano Yo”, corroborando el buen estado de forma en el que se encuentra actualmente la banda.
Warcry, son un ejemplo de superación en toda regla, paso a paso, han alcanzado un éxito arrollador, el cual quedó patente durante aquella tarde de domingo.

Tras la suspensión y la polémica causada con Heaven & Hell y Fear Factory, se anunció que iban a salir Saxon, a una hora más apropiado de lo que estaba previsto, pero eso sí, sin el Águila debido al fuerte viento presenciado durante toda la jornada. Este hecho, como es de esperar, también causó mucho revuelo entre el púlbico, ya que Saxon son claros afiliados a nuestras tierras, y el handicap de la actuación de los Británicos iba a ser la aparición del “Águila de Luces”. Un cúmulo de ilusiones se vieron truncadas, pero por otro lado tuvimos la oportunidad de disfrutar de un concierto de alrededor de 90 minutos dentro de un festival.

Saxon, son siempre en directo un valor seguro, sus clásicos son un auténtico cañón en potencia, comenzando el show con “Battalions Of Steel”, y demostrando una profesionalidad absoluta sobre las tablas. Byford es un frontman como la copa de un pino – es increíble su buen estado físico y vocal – y “Demon Sweeny Todd” fue el ejemplo más claro, sonando absolutamente bestial. No pudieron faltar los temas más antiguos de la banda tales como “Strong Arm Of The Law”, “Motorcycle Man” o la mítica “Crusader” – la cual sonó fatal debido al constante viento que se metía en los amplificadores y en los micros – una verdadera lástima porque este tema en concreto, personalmente es de mis favoritos.

En un concierto de Saxon, no puede faltar “Denim And Leather” donde Saxon se dirigió al público diciéndoles que actualmente seguía pensando de la misma manera a pesar de que esta canción tenía casi la friolera de 30 años. También me gustaría destacar el gran juego de focos azules que llevaron aquella noche, un aspecto que adornó muchísimo el show, y que contrarrestó de alguna manera la ausencia del Águila. Se notaba como la gente ya se había olvidado del tema de Heaven & Hell, y estaba disfrutando al máximo con cortes de la talla de “Let Me Feel The Power” o con la pegadiza “Ride Like The Wind”, incluida en aquel infravalorado “Destiny”. Como final colosal no podía faltar la coreada “Princess Of The Night” donde Paul Quinn estuvo pletórico, transmitiendo un feeling como pocos guitarras saben crear.

Saxon, como viene siendo habitual no defraudaron y eso que comenzaron con mal pie debido a las citadas suspensiones, pero canción tras canción consiguieron hacer olvidar al público de esto y disfrutar de una de las bandas más grandes de la historia de la NWOBHM.

Casualmente , la banda de New Jersey , God Forbid se encontraban de visita en MetalWay Festival, y tras la cancelación de Fear Factory, les tocó la ardua tarea de cerrar el primer fin de semana de Festival. Obviamente debido a lo sucedido, la gente pasó olímpicamente de la banda, ya que poco tenía que ver con Fear Factory o Heaven & Hell. God Forbid son una banda de Metalcore, que ofrecieron un show demasiado corto, y empañado en todo momento por un sonido horrendo y un juego de luces prácticamente inexistente y descompasado.

A pesar de estos contratiempos, God Forbid supieron sacarle provecho a su actuación , abriendo con “Better Days”, un tema demoledor que nos hacía prever un show lleno de fuerza y energía. “Better Days” se enlazó con la famosa “Empire Of The Gun” perteneciente a su último álbum de estudio “Earthsblood”, donde se pudo observar como la poca gente que se encontraba delante del escenario, comenzaba a mover la cabeza y a disfrutar con God Forbid. Siendo una banda alejada del Classic Rock, tuvieron varios momentos estelares como “The End Of The World” o la brutal “War Of Attrition” que sorprendieron a los más escépticos del Metal Core.

Y de esta manera se puso punto final a una jornada empañada en todo momento por el viento y por la desilusión de muchas personas que acudieron ese mismo día de ex profeso para poder ver por primera vez en España, a Heaven & Hell. Ahora solo quedaba esperar cinco días, para presenciar el segundo fin de semana de MetalWay Festival, el cual tuvo muchísima más suerte tanto en el aspecto climatológico como en lo musical.

Texto: Luis Ignacio Orós
Fotos: MetalWay Festival

ENLACES RELACIONADOS:

MetalWay Festival’09: 20 de Junio’09 (II) – Recinto Ferial – Valdespartera ( Zaragoza )
MetalWay Festival’09: 20 de Junio’09 (I) – Recinto Ferial – Valdespartera ( Zaragoza )