Neal Morse es quizás una de las mentes más creativas de finales de los 90 y de esta última década. Cerebro de Spock´s Beard una de las bandas de rock progresivo más destacadas de los últimos tiempos en una época donde este estilo no se prodiga, decidió en 2002 abandonarla para continuar su carrera en solitario (ya que durante el periodo de Spock´s Beard grabó tres trabajos en solitario si tenemos en cuenta un disco navideño familiar).La razón de abandonar la banda fue su conversión al cristianismo al relacionar sus actos de fé con la sanación de su hija quien padeció una deficiencia cardiaca bastante grave.

En 2008 nos presentó “Lifeline” que como sus inmediatos antecesores contienen una temática orientada hacia el cristianismo. Está estructurado en 7 temas y dura casi 70 minutos.Para este trabajo recupera a Mike Portnoy (Dream Theater) a la batería y participa Randy George al bajo; aunque con Neal ya se sabe, pocos músicos necesita ya que hace las voces, toca las guitarras, los teclados…es la ventaja de ser multi-instrumentista.

El disco se inicia con el tema que da título al álbum “Lifeline” con una parte instrumental de más de 4 minutos muy típica de Morse en su vena más progresiva donde mata el gusanillo de lo que podría estar haciendo en Spock´s Beard, en un alarde de cambios constantes donde va alternando partes vocales con instrumentales. La continuación “The way home” al igual que “God´s love” muestra la visión más melódica de Morse con temas más sencillos llenos de un encanto especial, guitarra acustica en mano. Me recuerdan mucho a aquellos temas de Génesis de finales de los setenta.

Leviathan es un es una nueva incursión por los mundos genuinos del progresivo, donde aparecen instrumentos de viento, xilófonos, etc…volviendo de nuevo a referenciar a Spock´s Beard con aderezos crimsonianos.”Children of the chose” es un tema espectacular con una intro y un final a lo Alan Parson y muy a lo Génesis pero en este caso muy cercano al trabajo que grabaron con Ray Wilson a la voz en 1997.

El tema estrella del disco “So Many roads” dura casi media hora y se subdivide en seis partes. Aquí nos deleita con todo lo que conforma Neal: esas líneas vocales con marcadas influencias de The Beatles, las marcadas melodías tirando de guitarra acústica, desarrollos progresivos de finales de los setenta, cambios constantes de ritmo y borbotones de creatividad que ponen de manifiesto que cada disco que saca, lo focaliza hacia un mismo espectro musical sin incurrir en reiteraciones ni repeticiones y manteniendo el nivel de los más grandes. Las referencias a los 70 son constantes, te parece estar escuchando a Génesis entres los minutos 1 y 3, a Pink Floyd en el 6 , Camel en el minuto 12…todo ello en un mismo tema de forma natural y original. El álbum concluye con una balada “Fly High” que va a más, terminando con unas guitarras apropiadas.

El lanzamiento se realiza también en edición especial con cd bonus donde colabora a las guitarras en maestro Paul Gilbert (Mr.Big).

En definitiva, otro gran trabajo de Neal Morse, esa fuente incansable e inagotable de creatividad musical, que acompañado por eminencias como Mike Portnoy que nos muestra su vertiente menos metalera igualmente impresionante, pone de manifiesto que ambos forman parte de los genios de este panorama en la actualidad.

Toni Marchante

Temas:
Lifeline (13:28)
The Way Home (4:20
Leviathan (6:04)
God’s Love (5:28)
Children of the Chosen (4:55)
So Many Roads (28:43)
I. So Many Roads
II. Star for a Day
III. The Humdrum Life
IV. All the Way to the Grave
V. The Eyes of the Saviour
VI. So Many Roads Reprise
Fly High (6:31)