En septiembre de 1986, Iron Maiden publicó uno de los discos más singulares, ambiciosos e influyentes de toda su carrera. Somewhere in Time llegaba en un momento especialmente delicado para la banda. Tras el enorme éxito de Powerslave y la agotadora gira World Slavery Tour, Steve Harris y compañía necesitaban encontrar una nueva dirección sin renunciar a la identidad que los había convertido en uno de los grupos más importantes del heavy metal.
Cuarenta años después, aquel álbum sigue ocupando un lugar muy especial dentro de la discografía de los británicos. No sólo por canciones que han acabado convirtiéndose en clásicos absolutos, sino porque representó uno de los momentos más valientes de su trayectoria. Iron Maiden decidió mirar hacia el futuro cuando habría resultado mucho más sencillo repetir fórmulas ya probadas.
El cambio más evidente llegó en el apartado sonoro. Por primera vez la banda incorporó guitarras sintetizadas, un recurso que permitió ampliar considerablemente la paleta de sonidos del grupo. Lejos de suavizar su propuesta, estas nuevas texturas aportaron una atmósfera futurista que encajaba perfectamente con el concepto general del álbum. Temas como “Caught Somewhere in Time”, “Stranger in a Strange Land”, “Sea of Madness” o la inolvidable “Wasted Years” mostraban una formación que seguía sonando inconfundiblemente a Iron Maiden, pero que exploraba nuevos caminos compositivos.
Iron Maiden – Wasted Years
Precisamente “Wasted Years” se convirtió en uno de los grandes himnos de aquella etapa. Compuesta por Adrian Smith, la canción reflejaba las sensaciones de aislamiento y agotamiento que acompañaron a la banda durante aquellos años de giras interminables. Su mensaje sobre el paso del tiempo y la importancia de no vivir anclado en el pasado continúa siendo tan vigente hoy como entonces.
Si la música mostraba una evolución evidente, el apartado visual alcanzó cotas legendarias gracias al trabajo de Derek Riggs. La portada de Somewhere in Time es considerada por muchos seguidores como una de las mejores ilustraciones de toda la historia del heavy metal. Un gigantesco paisaje urbano futurista repleto de referencias ocultas, guiños a discos anteriores y detalles que los aficionados llevan décadas descubriendo. La imagen de Eddie convertido en cyborg terminó por convertirse en uno de los iconos más reconocibles de la carrera de la banda.
Con el paso de los años, Somewhere in Time ha ido ganando todavía más prestigio entre los seguidores de Iron Maiden. Lo que inicialmente sorprendió a parte del público por sus innovaciones terminó consolidándose como una obra fundamental dentro de la evolución artística del grupo. Su influencia puede rastrearse en numerosos trabajos posteriores y muchas de sus canciones siguen ocupando un lugar privilegiado en el repertorio de la banda.
Iron Maiden – Stranger in Strange Land
No resulta casual que este aniversario coincida además con Run for your lives, su actual gira, centrada en los primeros años de la banda. Este verano comenzó su segundo tramo pasando por festivales como el Sweden Rock Festival, devolviendo al directo el legado de aquella época ante decenas de miles de aficionados. Las futuras citas de Lisboa, Rock Imperium y Resurrection seguirán celebrando una etapa que continúa despertando una enorme pasión cuatro décadas después de su publicación.
Porque pocas obras dentro del heavy metal han envejecido tan bien como Somewhere in Time. Cuatro décadas después, sigue sonando moderno, sigue inspirando nuevas generaciones de músicos y continúa recordándonos que Iron Maiden siempre ha sido mucho más que una banda capaz de repetir fórmulas de éxito. En 1986 decidieron viajar al futuro. Y cuarenta años después, ese futuro sigue pareciendo sorprendentemente cercano.
David Aresté



