El 2 de Octubre de 2017 quedará marcada a fuego en la historia del rock and roll universal, pues nuestra música favorita perdió a una de sus figuras más brillantes. Tom Petty nos dejó antes de lo previsto y, como suele ser norma en estos casos, su figura empapó nuestro alrededor durante unos días. En España, la figura de Petty no es demasiado conocida. Sí, a la gente le suenan “Free Fallin'” o “Learnin’ to Fly” de la radio de turno (de hecho, esos eran los temas que, una y otra vez, sonaban en los obituarios de las noticias) pero cualquiera que se interese sobre la figura de este hombre sabe que Tom Petty es más. Muchísimo más. Con su banda The Heartbreakers, Petty logró el estatus de leyenda en su América natal, facturando un discazo tras otro y, en el proceso, se erigió como un primera espada inconformista al que no le importaba plantar cara a la gigantesca industria discográfica. Porque era un tipo que creía en sus principios.

La muerte de Petty prácticamente coincidió con la edición en castellano de “Petty, La Biografía”, una biografía autorizada por el propio Petty que, en realidad, se publicó en 2015. La particularidad del libro se basa en que está escrito por Warren Zanes, conocido miembro de la banda The Del Fuegos (que llegaron a telonear a los Heartbreakers). El estilo de la biografía es muy particular, pues cuenta la historia de la vida de Petty y los Heartbreakers poniéndola siempre en el contexto histórico americano correspondiente. Con cuatro pìnceladas, Zanes te pone en la situación del sur de Estados Unidos durante los cincuenta para poder entender cómo creció Petty de niño, y luego hace lo propio con los sesenta, etc. Todo ello da pie a una lectura nada complicada que resulta enriquecedora y entretenida a partes iguales.

En realidad, el libro es casi como un documental sobre Petty en papel, pues intercala intervenciones directas del propio Petty y su gente más allegada como Mike Campbell, Benmont Tench y el resto de los Heartbreakers, por supuesto, así como figuras importantes en el desarrollo de la carrera musical de Petty como miembros de Mudcrutch (su primera banda “de verdad”) o incluso familiares de amigos de la época en que creció en Gainesville, abogados con los que tuvo pleitos, managers de la época dorada o productores discográficos. De hecho, el libro es un gran complemento al maravilloso documental de Peter Bogdanovich “Runnin’ Down a Dream” (2007) que durante 4 horas desgranaba de manera meticulosa la historia de una de las bandas definitivas del rock americano.

Quizá la versión en castellano se gusta demasiado con la traducción. Ojo, es muy buena, pero a veces resulta un tanto anacrónica con algunas expresiones coloquiales actuales que suenan un poco fuera de contexto si las imaginas habladas por gente que creció en los 50 y 60. De todas maneras, eso no es sino un pequeño detalle en un libro que, en general, resulta informativo y excitante para cualquier fan de Petty que se precie. Me atrevería a decir que este libro y “Conversations with Tom Petty” (Paul Zollo, 2005) es todo lo que necesita el fan la figura de Petty para tener una visión acertada de lo que era la persona y el artista, dos facetas que en Petty chocaban frontalmente y, de alguna manera, también se desdibujaban una en otra.

Un merecido homenaje a un artista con todas las letras, Tom Petty, que cuajó una impresionante carrera y nos dejó un auténtico legado de valor incalculable en forma de canciones que contaban emotivas historias con tres o cuatro versos, todo ello acompañado de un puñado de músicos excelsos que, si bien nunca fueron virtuosos de sus respectivos instrumentos (hilarantes las referencias a Stan Lynch y su manera de tocar la batería en el estudio), creaban auténtica magia cuando se juntaban justo hasta el momento de su último concierto. Si no conoces la música de Tom Petty, hazte un favor y remedia eso YA MISMO. Y a poder ser, que sea la banda sonora que acompañe a este delicioso libro. Zanes lo ha clavado.

Edko Fuzz