Auténtica esponja musical, capaz de absorber, amalgamar y destilar un sinfín de influencias, si algo caracteriza al rock sinfónico es su voluntad de mestizaje, su falta de complejos a la hora de aceptar otras músicas para incorporarlas al andamiaje básico del rock. Así, ya sea desde la primera psicodelia (de la que deriva en buena parte), pasando por el blues y el jazz, el pop, el folk y el hard rock, la música electrónica y de vanguardia y sin olvidar por supuesto la música clásica en sus mil y una acepciones, el rock progresivo se atrevió (y en ello sigue) a derribar barreras estilísticas con sonoridades nuevas y atrevidas. La presente guía pretende ofrecer al lector las pautas, las herramientas y los datos más significativos de este género musical, combinando rigor y objetividad.

Género adulto por excelencia dentro del rock, lo progresivo y/o sinfónico ha suscitado, a lo largo de su historia, opiniones encontradas. El hecho de haber introducido armonías y estructuras musicales complejas en una música, el rock, que desde su génesis portaba lo sencillo y lo inmediato por bandera, no siempre ha sido apreciado por una parte de la parroquia rockera, que lo ha despreciado endémicamente tildándolo de música aburrida, pretenciosa y autoindulgente. Un error de bulto, pues a lo largo de su historia el rock progresivo ha demostrado en incontables ocasiones su carácter ecléctico, su afán de experimentación y su posición de vanguardia respecto a la coyuntura artística imperante. El Reino Unido –con Londres como obvio epicentro– se convirtió, a partir de 1967, en una cantera casi inagotable de bandas progresivas. Los nombres que en breve acabarían siendo los más grandes dentro del género nacieron a finales de aquella década: Yes, Genesis, King Crimson, Jethro Tull, Van der Graaf Generator o Emerson, Lake & Palmer inauguraron sus carreras y discografías antes de 1970, aunque en muchos casos sus primeros pasos fueron un tanto dubitativos, esbozos y borradores de las obras maestras que no tardarían en firmar. A lo largo de las siguientes páginas verá el lector cómo y dónde nació el rock progresivo, qué escenas se crearon y destruyeron en su seno y a su alrededor, qué subgéneros alumbró y qué países lo adoptaron con mayor éxito. Hasta llegar, por supuesto, a la guía particular de cada artista en la que el autor ha pretendido ofrecer una panorámica lo más amplia y diversa posible.

Eloy Pérez Ladaga nació en Barcelona en 1971, en el seno de una familia aficionada a la música clásica y la ópera. Descubriendo el rock a temprana edad, el hallazgo de una cinta del Trespass de Genesis en casa de sus primos le abrió los oídos al mundo del rock progresivo. Aficionado a múltiples estilos, en la década de los noventa empezó a escribir para toda aquella publicación musical que quisiera sus textos, primero en fanzines artesanales y más tarde en revistas especializadas como Rocks, Mondo Sonoro, Ruta 66 o Popular 1. Asimismo ha trabajado o colaborado con radios locales, webs, promotoras y sellos discográficos, coadministrando hasta el día de hoy el foro del Azkena Rock Festival. Este es su tercer libro, tras su participación en el trabajo colectivo Political World – Rebeldía desde las guitarras y la primera biografía en castellano de Nikki Sudden El blues de la Revolución francesa.

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