Sota, caballo, rey. Pam, pam, pam. Airbourne van directos al grano, sin preámbulos, sin florituras. Si ya los conoces y los has escuchado ya sabes a qué atenerte y si aún no han entrado en tu circulo sónico ya te los contamos nosotros: son puro Hard, puro AC/DC, testosterona, riffs endiablados y actitud, toneladas de actitud.

Tras doce años dando mucha guerra (Running Wild fue su álbum debut en 2007) la banda liderada por los hermanos O’Keefe (otra similitud con los icónicos hermanos Young) la banda de Warrnambool (Australia, como no…) lanzan su quinto álbum de estudio prometiendo más energía, más gamberrismo, más velocidad y, en definitiva hectolitros de diversión revestidas de más frenéticos y espídicos riffs. Entre sus referencias citan a la plana mayor del heavy metal y solo hace falta escucharlos y verlos (Joel O’keefe es un calco del Hetfield de la época And Justice) para saber que su veneración por el Hard y el Heavy es tan real como que Dio es Dios (con permiso de Lemmy).

Y es que Airbourne es un cable (de alta tensión) a tierra, una sacudida que te descarga de tus problemas diarios durante poco más de 30 minutos, una terapia intensiva de vibrante Hard&Heavy: esto es Boneshaker.

Dentro de su nicho, estos tipos despuntan sobremanera. En su contra: que son la mejor banda de versiones de AC/DC del universo, pero con temas propios. Este ha sido siempre su sanbenito y siempre lo será… ¿es algo malo? Pues tampoco, lo que ofrecen es fresco, sucio, rápido y… tremendamente festivo. Bienvenidos al show de estos cuatro gamberros.

El álbum fue producido por el afamado productor de country y americana, sobretodo, Dave Cobb (y ganador de 6 premios Grammy) aunque también ha estado a los mandos de la consola para gente como Rival Sons, Europe o Chris Cornell.

Hablando propiamente del disco: empieza endiablado y termina… ¡igual! A lo largo de 10 temas vamos a experimentar la vorágine rocanrolera desatada.

Desde el torpedo sónico inicial: Boneshaker respaldado por la espídica Burn out the nitro en que la banda aprieta a fondo el acelerador (y la no menos macarra This is our City) pasando por el pildorazo Backseat Boogie, este disco está lleno de suciedad, de ritmos frenéticos y lugares comunes del rock más desvergonzado.

Con Blood in the Water todo parece cuadrar en este disco porque de hecho es un disco de Hard de manual: véase si no She gives me Hell o la vacilona Sex To Go. Sin hablar de Weapon of War: la hermana de ese tema de AC/DC del álbum Black Ice: War Machine, que a su vez formó parte de la Wrestlemania XXV, si, ya sabéis, lo de esos tipos en un ring simulando darse la paliza de su vida. Quizás sea este el tema menos inspirado del álbum, pero no por eso menos disfrutable. Si tuviera que quedarme con un tema este sería, sin duda, el que cierra el álbum Rock n’ roll for life: muy conseguido, engancha al momento y con sonoridades cercanas a Iron Maiden. Este es sin duda el temazo del álbum.

Entonces, ¿falla algo en este disco? ¡No! ¿Es imprescindible para tu discoteca? Pues tampoco… Y es que en resumidas cuentas no van a aportar nuevas ideas a la ingeniería airbourniana. Tampoco es que haga falta, su quinto álbum es lo que esperas si eres un fanático de los australianos. Si no lo eres, bueno, no es un disco imperdible pero seguro que puedes sacarle buen rédito en algunos momentos. Sin duda se trata de un buen, muy buen disco de Hard&Heavy. Ellos ya lo berrean en el tema que cierra el álbum: Rock n’ roll for life!

Y ese es el concepto, el rock es su vida, su hábitat natural: los escenarios, la estática al conectar las guitarras al ampli: su oxígeno. En la tapa del álbum ya lo vas a leer: R.N.R.F.L.: Rock N Roll For Life. Raso y llano, sin trampa ni cartón.

El pasado 26 de octubre demostraron todo esto que comentamos con un Sold Out en la sala Razzmatazz junto con otros tipos de mucho cuidado: Supersuckers. Cuentan los presentes que la demolición fue absoluta. El próximo año los volveremos a tener por aquí, esta vez como teloneros de Iron Maiden, casi nada.

Realmente uno cree que los discos de estos tipos son meras excusas (y ojo, ¡no porque no hagan buenos discos!), pretextos para seguir con su vida en la carretera, en el escenario, que es dónde puedes ver realmente toda la potencia del cuarteto y donde se vive realmente la banda.

Nosotros decimos sí a Airbourne, sí al rock sin tapujos, ¡sí y mil veces sí!

Airbourne son el estereotipo de la banda de rock por antonomasia y es que ya lo decía MetallicA:

Life in the fastlane is just how it seems:

it’s hard, and i’ts heavy,

it’s dirty and mean.

Marcel Palagós

Temas

01. Boneshaker
02. Burnout The Nitro
03. This Is Our City
04. Sex To Go
05. Backseat Boogie
06. Blood In The Water
07. She Gives Me Hell
08. Switchblade Angel
09. Weapon Of War
10. Rock ‘N’ Roll For Life