El pasado sábado 18 de Enero pudimos disfrutar de la presentación en Madrid de El Secreto, último trabajo de la banda de Alberto Rionda. El escenario elegido fue una sorpresa para casi todos, la sala Kapital, discoteca orientada a otro tipo de público. No obstante, de la sala hablaremos después que hay bastante que decir.

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Fotos: David Aresté

El Secreto salió hace prácticamente un año, y faltaba la cita obligada de Madrid. Normalmente las bandas eligen como inicio de gira Madrid, pero Avalanch, de forma bastante inteligente, decidió dejar esta cita para cuando la banda estuviera altamente rodada, ya que se ha presentado en plazas importantes de España y el extranjero. De hecho, la última vez que pudimos disfrutar de Avalanch fue en formato acústico en Pinto hace unos meses, en un formato interesante, pero se echaba en falta el concierto completo, en Madrid, y como banda ellos solos, ya que la presentación oficial de la nueva formación fue con una ristra de colaboraciones de multitud de bandas amigas.

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Pero vamos a la noche y lo que aconteció. Y lo primero que hay que comentar es la sala. Y aquí se puede decir que la opinión es dispar, dependiendo de en qué zona de la sala estuvieras. Como muy positivo tenemos las luces y el escenario, ya que se veía perfecto y sin molestias en cualquier parte de la sala, con un escenario alto y unas luces potentes que ayudaban a poder disfrutar del concierto. Como negativo el sonido. Había partes de la sala donde se oía muy bien, pero en la zona en la que estuve yo, todo sonaba muy bajo excepto la batería de Terrana, lo que provocó el enfado de mucha gente que estaba por mi zona. De hecho, los teclados de Manuel Ramil apenas los pude escuchar, cosa mala cuando suenan temas como Torquemada. Pero hay que decir que en otras zonas han salido contentos de la sala.

En cuanto a la banda, destacar lo que ya más o menos se sabía. Jorge Berceo de Zenobia fue el que llevó el peso vocal durante gran parte de la actuación, debido a la enfermedad del señor Israel Ramos, el cual pudo participar en las últimas canciones del concierto. ¿Y qué decir del señor Berceo? Pues solo se pueden decir cosas positivas, ya no solo en la parte vocal, sino en la forma en que llevó a la banda. Incluso cuando el público estuvo más bien frío, él se mantuvo animando, saltando, interactuando y demostró ser un gran frontman. Sin embargo, el aprecio que tiene la gente a Isra se demostró cuando salió a escena, que la gente se entregó más con él. A Isra se le vio emocionado con volver a verse en el escenario y, en la forma de cantar, apenas se le notaba sus problemas de salud.

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El resultado de la noche es positivo, aunque hay puntos con los que no estoy del todo satisfecho para que fuera una noche redonda. El problema principal fue el ritmo del concierto, que empezó bien, enlazando varias canciones de su nuevo trabajo como El oráculo, Demiurgus y El Peregrino, junto a Otra Vida y Delirios de Grandeza, donde la gente empezó a entrar en calor. Ese momento en que toda la sala acaba cantando a capela los versos tan conocidos es de los momentos que ponen los pelos de punta. El primer pinchazo fue Mil Motivos, del Ladrón de Sueños, un disco realmente bueno pero que tuvo muy poco seguimiento y se notó que el respetable no la conocía tanto. Junto a esto, encontramos un parón en el ritmo, no ya con Alborada que además la tocaron notablemente ralentizada. A partir de ahí intercalaban canciones con el ya clásico solo de 10 minutos de la máquina de Mike Terrana, un solo de bajo de Dirk, una grabación de Xana por Facebook Live que se demoró una barbaridad, (eso sí, cuando toda la sala empezó a cantarlo a la vez, realmente fue un momento emocionante y que quedó inmortalizado), una intro del Another One Bite the Dust de QUEEN, hasta "momentos random" entre canción y canción.

En fin, mucho parón, mucho tiempo perdido para una banda con una cantidad ingente de grandes temas que se echaban de menos. Mike es un extraterrestre en la batería e impresiona ver cómo toca, pero se me hizo muy largo, y más cuando ya le hemos visto con otras bandas un solo similar, sino idéntico. Otro pinchazo fue Baal, de aquel Malefyc Time, que también pasó bastante de puntillas y que se notó que la gente no lo conocía lo suficiente.

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Más allá de los momentos de Delirios de Grandeza o Xana, destacaría Lucero, ya con ambos cantantes juntos en el escenario junto a la violinista Jezabel, en el que el juego entre los dos cantantes en el estribillo quedó perfecto. Jezabel también les acompañó en Alas de Cristal, una gran idea pero que desde mi sitio apenas pude disfrutar porque casi no se oía el violín. Una pena, porque la idea para esos temas me parece realmente chula y diferente.

Pero el momento álgido fue cuando Alberto comenzó Alma Vieja, tal cual estaba en la publicación original, es decir, él con su guitarra interpretando el Adagio del Concierto de Aranjuez retirada posteriormente por los dueños del copyright, con el tacto y buen gusto que tiene Rionda a la guitarra. Tras esta intro, entra a escena Isra, cantando desde el backstage y el público se vino arriba, hasta el final.

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El fin de fiesta, como no podía ser de otra manera, fue Torquemada, canción con la que una generación de heavys en España crecimos y sonó redonda con Isra y Jorge dándolo todo a las voces en un tema realmente complicado.

Si algo hay que reconocerles, es la apuesta tan decidida por su nueva publicación, ya que presentaron 7 de los 10 temas que lo contienen. En eso, poco que criticarles, aunque yo quisiera verles otra vez con temas que se dejaron en el tintero, que son muchos, debido a la trayectoria tan larga que tienen. Cortes como Lagrimas Negras, Prisión de Marfil, Ángel de la Muerte de la época más reciente, o los ya clásicos como Cambaral, Corazón Negro o Ruinas del Edén se echaron mucho de menos.. aunque si que es cierto que la banda dijo que muchos de la época del Ángel Cáido ya no los volverían a tocar… pero ya se sabe que la esperanza es lo último que se pierde.

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Me gustó también mucho, que Rionda dejase tanto protagonismo al señor Salán, permitiéndole tocar muchos solos, especialmente en el nuevo trabajo, en el que demostró que es uno de los mejores hachas de nuestro país.

Me quedó una sensación agridulce. Por un lado, sobra decir que son muy buenos, y que Rionda tiene una capacidad increíble para hacer buenos temas, pero tan cierto es esto como que hay ciertas cosas que no estuvieron del todo bien. No obstante, visto el nivel que tienen como banda, y el buen rollo que desprenden entre ellos, creo que tenemos Avalanch para rato.

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Fotos: David Aresté

Setlist de AVALANCH:

El Oráculo
Demiurgus
El Peregrino
Otra Vida
Delirios de Grandeza
Pies de Barro
Mil Motivos
Alborada
El Alquimista
Decepción
Solo de batería
Baal
Alas de Cristal (con Jezabel Martínez)
Solo de bajo
Alma Vieja (Israel Ramos)
La Flor en el Hielo (Israel Ramos)
Xana (Israel Ramos)
Lucero (Israel Ramos, Jorge Berceo y Jezabel Martínez
Torquemada (Israel Ramos y Jorge Berceo)