Mateus Asato – 13 de Octubre 2026 – Sala Nazca (Madrid)
Mateus Asato visitó Madrid para presentar su álbum debut, Asato, en una fecha exclusiva en España que terminó trasladando la convocatoria inicial de Rockville a la sala Nazca. La expectación se hizo notar incluso en una jornada entre semana, con un público en el que abundaban guitarristas y aficionados a las seis cuerdas. Madness Live! continúa acercando nombres destacados de la escena guitarrera brasileña, después de las visitas de Kiko Loureiro y Lari Basilio a España.
Durante cerca de dos horas, el músico desplegó un repertorio en el que la técnica nunca eclipsó la sensibilidad melódica. Desde «Otsukare» hasta «Empty Hands», Asato mostró su capacidad para combinar precisión, emoción y una expresividad que va mucho más allá del virtuosismo. La guitarra fue la auténtica protagonista de una actuación que mantuvo la atención de la sala.



Uno de los aspectos más interesantes fue su interés por conectar con el público. Muy agradecido por la respuesta recibida, explicó en distintos momentos el origen de algunas composiciones y cómo habían tomado forma. En un concierto instrumental, esa voluntad de compartir el trasfondo de su música ayudó a acercar unas canciones que, de otro modo, podrían haber quedado limitadas a la exhibición técnica.
La parte central del espectáculo adquirió un carácter más onírico y elegante, con «Don’t Dream It’s Over» y «North» dentro de un recorrido que dejó espacio para las melodías envolventes y ciertos aromas lisérgicos. La conexión se construyó desde la propia música, sin necesidad de grandes movimientos sobre el escenario. La banda acompañante permaneció generalmente en segundo plano, aunque también encontró sus momentos para destacar.



«Hendrix» sirvió como homenaje al legendario guitarrista, con una especie de recorrido por su universo musical, mientras que «Dragonball» aportó un guiño reconocible al imaginario japonés. Ya en los bises, «Kyoto’s Jam» contó con la participación del guitarrista Juanpa Mejía (coincidimos con él en el concierto de el riff), que se sumó a una improvisación con la banda. Habría sido interesante que el propio Asato se incorporase a la jam para redondear uno de los momentos más especiales de la noche.
La abundancia de humo empañó puntualmente la visión, aunque también contribuyó a crear atmósferas sugerentes en determinados pasajes. Más allá de ese detalle, Madrid respondió a la propuesta de un guitarrista que entiende la música instrumental como una forma de comunicación. Vista la expectación generada y la buena acogida de esta cita exclusiva, no sería extraño que Mateus Asato regresara a España con un recinto de mayor aforo.
David Aresté
Mateus Asato en Madrid: las múltiples formas de una canción sin palabras



