Alquimia + Inmoonere – 21 de Mayo’16 – Sala Razzmatazz 2 (Barcelona)

ALQUIMIA ya no es un proyecto personal del guitarrista asturiano, es una banda complementada e unida y por eso nos dejaron un concierto en mayúsculas.

Alex Hidalgo

Ya han pasado un par de años desde que AVALANCH dijo adiós y Alberto Rionda empezó una nueva vida llamada ALQUIMIA. No estaba claro su futuro: ¿sería un proyecto fracaso o una aventura sólida?, ¿cómo enfocarían el directo?, ¿quién acompañaría a Alberto? Con el disco homónimo y su posterior gira, gran parte de las dudas quedaron resueltas. “Espiritual” ha sido el paso que afirmó la dirección de Rionda y los suyos y ha acabado de disipar cualquier duda.

Faltaba presentarlo, por ello la fusión catalana y asturiana abandonó su morada y fue hacia la carretera. Barcelona era parada y no pude evitar dejarme caer por la Razzmatazz 2.

 Alquimia_3 Alquimia_4 Alquimia_8

El ambiente en los alrededores de ella era un tanto tranquilo, una pequeña cola y más de uno haciendo tiempo en el bar. Tocaba ir para dentro y ser recibidos por una sala, en su formato reducido, con cuatro gatos desperdigados esperando ver a los teloneros. Originarios de las tierras del campo de Tarragona, INMOONERE es una banda hecha y derecha que se deja la piel en todos los aspectos. Pese a ello, empezaron con unos nervios visibles y un sonido ligeramente fuerte que deslució temas como “Diguem” o Fes-me Terra”. “Respira el Present” demostró la potencia y “Si Ho Vols Deixar Estar” el lado más melancólico de la banda. Cada vez había más confianza pero desgraciadamente los minutos pasaban. Llegaba más gente y eso motivaba a la banda y por poner un pero destacado a su noche: el orden del set. La música de INMOONERE denota clase con una fusión de muchos elementos que eleva a los altares sus canciones; con un setlist ordenado de forma diferente al que eligieron, podrían haber calado más hondo entre el personal hambriento de power metal. Gustaron y no hay duda, el tema “Un Dia Perfecte Per Morir” fue el colofón a una ilusión bien trabajada y cumplida.

Llegaban las 21:00 horas y eso era igual a que ALQUIMIA iba a salir al escenario. Al empezar a sonar los primeros acordes, entré rápidamente en la sala y sorpresa: ¡había más gente qué cuándo la abandoné! “Espiritual” y “Caballero Blanco” demostraron la enorme aceptación que ha habido del último disco de ALQUIMIA. Con una potencia vocal sorpréndete, el público dejó sin palabras a Israel Ramos cantando “Dama Oscura” con él; quedaría superada por la espectacular tormenta solar que fue “Sol Negro” sobre la ciudad condal. “Claro de Luna” fue un bálsamo de tranquilidad e hermosura ante los fans excitados. No había duda, la banda ha ganado en puesta en escena y está mucho más unida en comparación a la anterior gira.

 Alquimia_5 Alquimia_6 DSC0185 Alquimia_7

Volviendo al concierto, se ha logrado un cierto equilibrio en las antiguas canciones de AVALANCH como “Xana”. Es conocido que los temas de la legendaria banda asturiana están compuestos para dos guitarras y al haber solo un guitarrista en ALQUIMIA ellas quedan un tanto cojas; como solución se une Chez García con su Keytar a primera línea de combate evitando que estas canciones queden tan desnudas. “Santa Barbara” y su atmósfera, con un Rionda estratosférico, enamoraron mientras que “El Ocaso de los Dioses” puso los pelos de punta y sirvió para hacer un leve retiro sobre el escenario.

Después de una parte acústica marcada por el “¡Qué cante Rionda, qué cante Rionda!” en “Cambaral”, la gente ya olía las hogueras de Torquemada y su inquisición, pero antes ALQUIMIA nos ofrecieron su “Sacrificio”. Al acabar la canción, una melodía de teclado muy conocida por los fans hizo explotar de júbilo a la sala catalana y “Torquemada” hizo acto de presencia con una potencia estratosférica. Acabaron con “Almas Unidas”, una canción muy motivadora que permitió que nos fuéramos a casa con una sonrisa descomunal.

 DSC0047 DSC0041 DSC00821

ALQUIMIA ya no es un proyecto personal del guitarrista asturiano, es una banda complementada e unida y por eso nos dejaron un concierto en mayúsculas. Hay una unión especial entre Israel y Alberto y eso se nota sobre el escenario y en las composiciones de la banda. Lo negativo es que mucha gente no estuvo presente en el recital pero los que estuvimos ahí, pero los que estuvimos vimos que la alquimia se puede lograr.

Alex Hidalgo
Fotos; Archivo MS

Comparte esto: