Los úlitmos tres años no han sido fáciles para Leaves’ Eyes. Desde King of Kings, la banda de Alexander Krull se ha visto desmembrada y puesta en la picota por motivos que tocan la música sólo de forma tangencial. Sign of the Dragonhead inevitablemente se verá en el brete de ser juzgado con escepticismo y altas dosis de exigencia.

Sara J. Trigueros

En honor a la verdad, Sign of the Dragonhead no entra a la primera escucha y se hace necesario escuchar el conjunto dos o tres veces seguidas para apreciar sus puntos fuertes. Parte de la culpa quizá la tenga el primer single que lanzaron y que sirve de apertura del disco; en «Sign of the Dragonhead» —metal sinfónico convencional con sus más y sus menos— vemos a una Elina Siirala con una voz impostada que, si bien a lo largo del álbum demuestra que domina a la perfección su registro, resulta menos fresca que la de Liv Kristine.

«Across the Sea» y «Like a Mountain» cuentan en su haber con melodías muy bien apuntaladas. Recogen lo mejor del género en sus dos vertientes, tanto cañera como melódica, y, si bien aquí la compenetración entre Siirala y Krull brilla por su ausencia (puede ser más un problema de producción que de composición), la instrumentación de ambos cortes es impecable y está hecha con muy buen gusto. Por otro lado, «Jomsborg» y «Völva» explicitan las referencias vikingas que vienen caracterizando a Leaves’ Eyes desde sus primeros discos. Aunque volverán a ellas hacia el final del álbum, es en esta sección central donde mejor se aprecia el sustrato folk al que se suma un espíritu épico que en los cambios de tono tiene una gran carga emotiva.

Antes de llegar a la recta final aparece «Riders of the Wind» con el dudoso honor de ser el tema más predecible, tanto en su aspecto estructural (con crecidas y cortes muy estandarizados) como en el melódico. Yo no me aventuraría a decir que es pop, pero sí es el menos maduro aunque no merme el conjunto. Como contrapartida, «Fairer than the Sun» es una hermosa balada que prepara el escenario para el poderoso despegue de «Shadows in the Night».

Hasta que no aparecen «Rulers of Wind and Waves» y «Fires in the North», la primera casi exclusivamente instrumental, no desaparecen los prejuicios y se puede paladear que es un disco musicalmente igual de inspirado que muchos de sus predecesores. Esto sucede nada menos que en la novena pista del álbum y, evidentemente, no juega a su favor. «Fires in the North» supone un antes y un después. Tras un corte que le sirve de introducción, jaleados por remeros, entran percusión y guitarras. Es en este tema donde mejor contrastan los growls de Krull con la melódica voz de Siirala, que también tiene aquí una de sus intervenciones más naturales. Si descontamos los bonus tracks, al álbum sólo le queda «Waves of Euphoria», broche final de altos vuelos épicos donde de nuevo aparece una sucesión de elementos que oscilan entre amplias melodías y secciones en las que predomina el power metal de la vieja escuela, sin dejar de lado las reminiscencias folk, algo por otra parte habitual en toda su discografía.

Como conclusión, Sign of the Dragonhead no es un disco fácil, ni para la banda ni para el oyente. A pesar de tener algunas sombras, es un disco que no desmerece una trayectoria magnífica y que con las escuchas gana muchísimo: se perciben nuevos matices, se entiende que todo está en su sitio. La tarea que ahora tienen por delante es perfilar el camino sin la presión de tener que rendir (más) cuentas.

Sara J. Trigueros

Temas

1. Sign of the Dragonhead
2. Across the Sea
3. Like a Mountain
4. Jomsborg
5. Völva
6. Riders on the Wind
7. Fairer than the Sun
8. Shadows in the Night
9. Rulers of Wind and Waves
10. Fires in the North
11. Waves of Euphoria
12. Beowulf
13. Winter Nights

http://www.leaveseyes.de/



ir?t=es=1&l=alb&o=30&a=B07795T5N4ir?t=es=1&l=alb&o=30&a=B01K64BBESir?t=es=1&l=alb&o=30&a=B077989WJHir?t=es=1&l=alb&o=30&a=B00FKVP2T8ir?t=es=1&l=alb&o=30&a=B004ND7R9M