intro Pasó por Madrid la gira de presentación de “Ascending to Infinity”, el nuevo disco de los Rhapsody del guitarrista Luca Turilli. En esta gira están tocando junto a tres grupos alemanes, los geniales Freedom Call, Orden Ogan y los jóvenes italianos Vexillum. Una melé de cuatro grupos de power metal y en el que hubo un solo vencedor en Madrid, y no fueron los cabezas de cartel.
Texto y Fotos: Alfonso Dávila

¡Una estafa! Fue lo que pensó la gente a la salida del concierto de los Rhapsody de Luca Turilli. El concierto que nos ofrecieron fue una auténtica lección a todos los grupos que están comenzando de lo que no se debe hacer nunca en un concierto. Comenzando por los desquiciantes parones ente canción y canción, los interminables solos de batería y bajo (que nadie aguanta nunca) o los temas insulsos que solamente gustaron a sus más fervientes seguidores. Y si a todo este le sumamos unos malos teloneros, a excepción de Freedom Call, lo que te sale es un concierto como este.

Ante un muy escaso público, era un jueves a las 18:30 por lo que os lo podéis imaginar, hicieron su concierto los italianos Vexillum. Desconocidos por estos lares, el grupo viene presentando su último plástico “The Bivouac”. La verdad es que no les había escuchado nunca y una vez vistos en directo, tampoco creo que los vuelva a ver. Lo primero que se preguntó todo el mundo es ¿por qué van vestidos de escoceses si son italianos?, y es que el grupo se vistió con el mismo conjunto de Kirk, camisa negra y botas de piel falsa. En fin, cosas de ser aún novatos y creerse que salir disfrazado del de Bravevheart es chulo.

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Por fortuna para muchos, gozaron de poco tiempo. Su estilo se podría definir como power metal del de toda la vida con elementos folk (que llevaban pregrabados). Comenzaron con una intro medieval, para después presentarnos “The Wanderer´s Notes” el single de su último disco, y desde el principio fueron muy aburridos, sin apenas moverse por el escenario, menos su cantante que si que se dedicó a animar a la gente, porque el resto a juzgar por sus caras parecían que les estaban matando, sobre todo el bajista que no sabía en donde meterse y andaba perdido. Entre los temas que tocaron se encuentran “Dethrone the Tyrant”, “Avalon” (que raro que un grupo de este estilo tenga un tema con este nombre, jaja) o “Megiddo”. En definitiva, les viene muy grande esta gira.

Les llegaba el turno a un grupo más veterano, Orden Ogan, a los que muchos conocimos cuando abrieron la última gira de Grave Digger. Igual que el anterior grupo, también salieron disfrazados al escenario, en su caso de "vagabundos" futuristas, con abrigos raidos, rodilleras de plástico y el cantante con un neumático cortado en el hombro. También venían con un nuevo disco bajo el brazo llamado “To the End”, del cual tocaron varios temas. Durante todo el concierto el cantante Seeb no paró de repetir que estaba siendo el concierto con el mejor público de la gira, algo que me sorprendió porque la gente estuvo bastante fría y salvo en un par de canciones no acompañaron demasiado al grupo.

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Sonaron temas como “To New Shore of Sadness”, “We are Pirates” en la que la gente cantó el estribillo, “To the End” y “Angles War” en la que bromearon al pedir a la gente que la grabara con el móvil y que hiciera un videoclip para ellos. Estuvieron bastante mejor que Vexillum, dándole a su música un toque personal y mostrándose agradecidos en todo momento al público y sabiendo como presentar los temas.

Por fin tocaban un grupo con una calidad indiscutible, los siempre divertidos Freedom Call. Se noto especialmente la calidad que tiene Freedom Call en las luces que tuvieron durante su concierto. Si los otros dos grupos habían tenido unas luces decentes, Freedom Call tocaron casi a oscuras, teniendo solamente luz roja en una canción, azul en otra y así en cada una de sus canciones, por lo que hacerles fotos fue una odisea. Por segunda vez en este año nos visitaban para presentarnos su próximo disco “Power & Glory” que saldrá el próximo año y del que solamente tocaron la canción que le da nombre. En esta gira no están participando ni el bajista Samy Saemann, por su reciente paternidad, ni el batería Klaus Sperling, que fueron sustituidos por Ilker Ersin y por Ramy Ali respectivamente.

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Happy Metal, eso fue lo que nos ofrecieron los germanos de una manera magistral y es que nunca fallan en sus conciertos, porque además de interpretar sus temas, te hacen pasar un buen rato con sus bromas y chascarrillos. Comenzaron con “Freedom Call” seguida por “The Eyes of the World” y “Rockstar”, convirtiendo la Caracol en una fiesta desde el principio. Ente canción y canción, el carismático Chris Bay porque es un gran frontman, haciendo bromas con el público, pidiendo “agua española” (se refería a la cerveza) y hasta sermoneando a los que llegaban tarde. Siguieron con “Tears of Babylon”, “The Quest” y la nueva canción “Power & Glory”, un tema muy festivo y que en los conciertos queda de lujo. “Warriors” y la genial “Land of the Light” pusieron el punto y final al que fue el mejor concierto de la noche.

El concierto de Luca´s Turilli Rhpasody comenzó de una forma atípica, con la proyección en una pantalla de un anuncio como si de una película se tratase, con títulos de crédito y todo. Solo faltaban las palomitas para que eso fuera un cine. El concierto “normal” comenzó con “Riding the Wings of Eternity” y “Clash of the Titans” y mientras tanto entre medias de la canción otro video más que cortó de golpe el ritmo de concierto, que debería de haber sido trepidante cuando en verdad pareció más bien un gatillazo y eso nos molestó y nos enfadó a muchos. Alessandro, el nuevo cantante, es bueno en su labor vocal, pero le falta soltura, aunque también es verdad que con el diseño de concierto que está llevando LTR tampoco le tiene muchas oportunidades para estar a gusto. En “Tormento e Passione” contaron con la colaboración de la soprano Sassy Bernet, que no estuvo muy fina durante toda la noche, porque se la iban algunas notas.

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Después llegó el turno a uno de los momento tontos de la noche, la aparición de una bailarina con un vestido iluminado con leds y que nadie supo muy bien lo que pintaba y que solamente quitaba tiempo al concierto. Por desgracia la tónica de los parones ente las canciones o bien con videos, solos, etc., continuó durante toda la noche, por lo que el concierto que se suponía que tenía que durar 90 minutos al final duró una hora porque los otros minutos restantes se las pasaron con las chorradas que se le han ocurrido al señor Turilli. Por fin el grupo volvió a escena para tocar “Demonheart” del segundo disco en solitario de Luca, y “Prophet of the Last Eclipse”. Hay que reconocer que Luca Turilli estuvo fino en su labor, aunque tocar muy rápido no te convierte en un virtuoso de la guitarra, sino que solamente se esconden los fallos que se cometen, que alguno cometió. En esta gira solamente hay un guitarrista porque el francés Dominique Leurquin sufrió un accidente antes de comenzarla. Siguieron con “The Village of Dwarves” en la que el teclado del finlandés Mikko Härkin cobró protagonismo, porque hasta el momento había pasado casi desapercibido al estar al final del escenario y a un lado para que no molestara en las proyecciones, al igual que la batería a la que tenían puesta de lado en una esquina.

“Excalibur” precedió al solo de batería, al que no les hizo casi ni el pipa del grupo, que estuvo pasando todo el rato por delante para colocar unos troncos y unas piedras artificiales para el siguiente tema. Después del aburrido solo de batería, que casi siempre me sobra, y de un nuevo video, tocaron “Forest of Unicorns” de nuevo con Sassy haciendo un dueto y en la que todos iban a su propio ritmo. Cuando parecía que el concierto no podía ir a peor, nos sorprendieron porque sí que lo podía ser, con la insulsa “Warrio´s Pride” nos volvieron a dejar helados y además la enlazaron con el turno al solo de bajo de Patrice Guers, que también sobró. “Of Michael the Archangel and Lucifer´s Fall”, si el título es largo la canción ya ni os cuento, pero por fortuna hicieron una versión reducida del tema, porque 16 minutos aguantando eso del seguido no hay dios que los aguante. Además tampoco ayudo demasiado la malísima iluminación que llevan, más de un fotógrafo termino desesperado, por lo que las fotos que veis son las únicas que he podido salvar de las más de 300 que les saqué.

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Siguieron con “The Ancient Forest of Elves”, “Son of Pain”, y la que fue otra de las grandes cagadas de la noche, “Dawn of Victory”. Como ya he comentado antes, solamente Luca se está encargando de las guitarras en esta gira, lo que les “obliga” (podrían haber contratado a alguien) a llevar las guitarras pregrabadas junto con lo que ya llevaban habitualmente, que ya era mucho. Si en los temas anteriores ya se les había notado, en esta canción fue denunciable. Al fin la estafa que nos estaban ofreciendo estaba llegando a su fin, jamás he deseado tanto que se terminara un concierto, y ya llegan los bises. Después de los meneos de la bailarina, esta vez con abanicos a lo Locomía, nos torturaron con “Dark Fate of Atlantis” y “Emerald Sword” con lluvia de espuma incluida. Se volvían a retirar los músicos del escenario, pensando todos que al fin éramos libres, pero no, porque aún quedaba un segundo bis, que comenzó con la into “Ira Tenax” y “Warrior of Ice” que puso punto y final a semejante timo.

Después de esto solamente me queda por decir una cosa. ¡VIVA FREEDOM CALL!

Texto y fotos: Alfonso Dávila
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ENLACES RELACIONADOS:

Luca Turilli’s Rhapsody: Ascending to Infinity // Nuclear Blast