A estas alturas de su carrera, Metal Church ya no tiene nada que demostrar. Con más de cuatro décadas de historia a sus espaldas, la formación estadounidense continúa defendiendo un estilo propio que siempre ha sabido moverse entre el heavy metal clásico y la contundencia del thrash. Dead To Rights es un nuevo ejemplo de ello: un disco que no busca reinventar la fórmula, sino reivindicarla a través de un puñado de canciones directas, contundentes y ejecutadas con la experiencia que solo otorgan los años.
Desde el arranque con “Brainwash Game”, la banda deja claras sus intenciones. Los riffs afilados, el ritmo acelerado y la voz de Brian Allen marcan el tono de un álbum que apuesta por la fuerza desde el primer minuto. La intensidad continúa con “F.A.F.O.”, probablemente uno de los cortes más cercanos al thrash que encontraremos en el trabajo, demostrando que Metal Church sigue sintiéndose cómoda cuando pisa el acelerador.
La canción que da nombre al álbum mantiene el nivel gracias a una combinación efectiva de potencia y melodía, mientras que “Deep Cover Shakedown” aporta un enfoque más pesado y sombrío. Sin necesidad de complicarse, la banda consigue que cada tema tenga personalidad propia, algo que ayuda a que la escucha resulte dinámica pese a mantenerse siempre dentro de unos parámetros muy reconocibles.
Metal Church – F.A.F.O
Uno de los momentos más destacados llega con “Feet To Fire”, una composición que reúne buena parte de las virtudes del disco: riffs sólidos, una sección rítmica contundente y un estribillo que funciona desde la primera escucha. A partir de ahí, el álbum introduce algunos matices diferentes con canciones como “The Show” o “Heaven Knows (Slip Away)”, donde el componente melódico gana algo más de protagonismo sin perder la pegada característica del grupo.
“No Memory” se sitúa también entre los puntos fuertes del trabajo gracias a su equilibrio entre agresividad y gancho, mostrando una de las mejores interpretaciones vocales de Brian Allen. Su papel a lo largo del disco resulta fundamental para dotar de personalidad a esta nueva etapa de la banda, evitando comparaciones innecesarias con anteriores vocalistas y aportando su propio sello a cada composición.
La recta final formada por “Wasted Time”, “My Wrath” y “Blood and Water” mantiene la solidez del conjunto, aunque sin alcanzar el impacto de algunos de los cortes más inspirados de la primera mitad. Es precisamente ahí donde aparece la principal limitación de Dead To Rights: el nivel general es notable, pero pocas canciones alcanzan esa categoría de clásico instantáneo que permita situarlas entre los grandes himnos de la extensa discografía de Metal Church.
Metal Church – Brainwash Game
Aun así, el balance final es claramente positivo. La producción ofrece potencia sin sacrificar naturalidad, las guitarras mantienen el protagonismo que siempre han tenido en el sonido del grupo y las composiciones transmiten honestidad de principio a fin. Dead To Rights no pretende revolucionar nada, pero sí recordar por qué Metal Church sigue siendo una referencia dentro del heavy metal estadounidense. Un trabajo consistente, lleno de energía y con suficientes argumentos para satisfacer a los seguidores de siempre.
David Aresté
Tracklist:
- Brainwash Game
- F.A.F.O.
- Dead To Rights
- Deep Cover Shakedown
- Feet To Fire
- The Show
- Heaven Knows (Slip Away)
- No Memory
- Wasted Time
- My Wrath
- Blood and Water



