Barcelona Rock Fest 2026 – 3 de Julio 2026 – Parc Can Zam (Sta.Coloma de Gramanet – Barcelona)
La primera jornada del Barcelona Rock Fest comenzó con un acceso fluido al recinto, sin apenas colas y con una organización eficaz en los controles de entrada. El intenso sol marcó las primeras horas del festival, aunque eso no impidió que el ambiente fuera excelente y que, desde primera hora de la tarde, ya se apreciara una notable afluencia de público con ganas de disfrutar de la música en directo.
Machete Law (17:00h): la apuesta local del thrash de Santa Coloma
Como viene siendo tradición, la organización suele apostar por bandas locales siempre que puede para dar apoyo a los nuevos proyectos emergentes. Así, la primera banda en abrir el festival fueron thrashers de Santa Coloma de Gramenet llamados Machete Law. Desafortunadamente, no tuvimos ocasión de poder llegar al recinto a las 17h de la tarde así que tocará esperar futuras ocasiones (que seguro las habrá) para poder disfrutar de esta nueva promesa.
Blues Pills (17:35h): carisma y rock con alma para conquistar el Barcelona Rock Fest
Blues Pills regresó al Barcelona Rock Fest por segunda vez, tras su recordada actuación de 2022, confirmando que su propuesta sigue siendo una de las más personales del panorama rock europeo. Formada en 2011, la banda ha construido una sólida trayectoria gracias a una brillante combinación de rock psicodélico, blues, soul y hard rock de clara inspiración setentera, un sonido con identidad propia que ya ha dado lugar a cuatro álbumes de estudio.
Los suecos fueron los segundos de la soleada tarde del viernes a las 17:35 y lo hicieron disfrutando de un sonido excelente, limpio y equilibrado, que permitió apreciar tanto la calidad instrumental del grupo como la riqueza de unos arreglos que alternan pasajes de gran intensidad con otros mucho más delicados.



Si alguien volvió a acaparar todas las miradas fue Elin Larsson. La vocalista desplegó una actuación sencillamente magnética, dominando el escenario con una personalidad arrolladora y una voz capaz de transitar con absoluta naturalidad entre la dulzura y la fuerza más desgarradora. Su entrega encontró el momento culminante cuando, en mitad de uno de los temas, decidió bajar del escenario para cantar rodeada por el público, fundiéndose con los asistentes en una escena que reflejó a la perfección la cercanía y la complicidad que mantiene con sus seguidores.
Respaldada por una banda compacta y perfectamente compenetrada, Blues Pills ofreció un concierto en el que el groove, las atmósferas psicodélicas y las melodías de raíz blues convivieron con una contundencia que conquistó tanto a los aficionados veteranos como a quienes descubrían al grupo por primera vez.



La respuesta del público fue excelente de principio a fin. La audiencia disfrutó tanto de la calidad musical de la formación como de una actitud escénica rebosante de naturalidad, pasión y energía. En apenas una hora, Blues Pills volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las bandas más respetadas del rock contemporáneo, firmando una actuación tan elegante como intensa que dejó al festival con el listón muy alto desde las primeras horas de la jornada.
Tyketto (18:40): Tyketto pone la nota melódica en una calurosa tarde de Barcelona Rock Fest
La tarde del viernes en el Barcelona Rock Fest vivía uno de esos momentos reservados para los amantes del hard rock melódico. A las 18:40 horas, con el calor todavía apretando y la afluencia de público creciendo progresivamente en el recinto de Can Zam, Tyketto saltó al escenario dispuesto a demostrar que su legado sigue plenamente vigente por la salida de su nuevo disco “Closer to the Sun”.



La banda neoyorquina, formada en 1987, mantiene a Danny Vaughn (65) como único integrante de la formación original, acompañado por Harry Scott Elliott (guitarra), Ged Rylands (teclados), Chris Childs (bajo) y Johnny Dee (batería), los cuales ofrecieron un concierto impecable.
El grupo abrió con “Rescue Me”, marcando desde el primer instante el carácter melódico de una actuación que fue ganando intensidad con “Wings”, “Burning Down Inside”, “Higher Than High” y “Strength in Numbers”, canciones que hicieron las delicias de los seguidores más fieles. Tampoco faltaron composiciones más recientes como “We Rise” y “Reach”, perfectamente integradas en un repertorio equilibrado entre pasado y presente.



Con el público ya completamente entregado, “Lay Your Body Down” desató una de las mayores ovaciones de la tarde, recordando por qué continúa siendo uno de los grandes clásicos de Don’t Come Easy. Pero el momento más especial llegó, como era de esperar, con “Forever Young”. Convertida desde hace décadas en el himno por excelencia de la banda, la balada fue coreada de principio a fin por una audiencia que transformó el festival en un enorme coro. Fue el broche perfecto para un concierto elegante, sincero y cargado de melodía, que confirmó que Tyketto sigue siendo una referencia imprescindible para cualquier amante del AOR y del hard rock de los noventa.
18 años sin verlos por salas españolas, este nuevo disco podría ser el motivo perfecto para rtaerlos de nuevo, actualmente con gira confirmada con Coreleoni, nos ahorraría tener que ir a verlos al Monsters of Rock Cruise.
Pretty Maids (19:45): la veteranía no entiende de rendiciones
Hablar de Pretty Maids es hacerlo de una de las bandas más resistentes del hard rock europeo. Formados en 1981 en Horsens (Dinamarca), el grupo ha sabido mantenerse fiel a su personalidad durante más de cuatro décadas, combinando la contundencia del heavy metal con un marcado sentido de la melodía. Con diecisiete álbumes de estudio publicados y únicamente dos miembros originales aún al frente —el vocalista Ronnie Atkins y el guitarrista Ken Hammer—, los daneses continúan demostrando que la experiencia sigue siendo un grado sobre el escenario.



Su actuación del viernes a las 19:45 en el Barcelona Rock Fest era una de las más esperadas por los aficionados al hard rock clásico. Sin embargo, desde los primeros compases quedó claro que el principal enemigo de la banda no iba a ser otro que el sonido. Una mezcla poco definida, con los bajos excesivamente saturados y un volumen descompensado, impidió apreciar con claridad muchos de los matices de un grupo que siempre ha destacado por la solidez de sus composiciones. Fue una auténtica lástima, porque la entrega de la banda merecía una producción mucho más cuidada.
A pesar de esas dificultades, Ronnie Atkins (61) volvió a ofrecer una auténtica lección de profesionalidad. Su actitud sobre el escenario fue la de quien ha aprendido a superar cualquier obstáculo. Después de la dura batalla que ha librado en los últimos años contra el cáncer, el cantante continúa siendo uno de los grandes luchadores de la escena rockera, transmitiendo una determinación contagiosa y una conexión permanente con el público.



El repertorio apostó por un recorrido por las distintas etapas de la carrera de Pretty Maids. “Kingmaker” sonó con toda la fuerza que exige uno de los temas más celebrados de su última etapa, mientras que “Back to Back” devolvió a los asistentes a finales de los ochenta con uno de los grandes clásicos del grupo. Tampoco faltó la intensidad de “Red, Hot and Heavy”, recibida con entusiasmo por los seguidores más veteranos.
La contundencia continuó con “Pandemonium”, antes de que llegara uno de los momentos más emotivos de la tarde con “Please Don’t Leave Me”. La balada, compuesta originalmente por John Sykes junto a Phil Lynott y publicada por Sykes en su álbum en solitario de 1982 antes de ser popularizada por Pretty Maids, volvió a poner de manifiesto la enorme capacidad interpretativa de Atkins, incluso en unas condiciones de sonido poco favorables.



La recta final mantuvo el nivel con “Rodeo”, la siempre emotiva “Little Drops of Heaven” y una poderosa interpretación de “Future World”, convertida desde hace años en uno de los grandes himnos de la formación. El cierre llegó con “Love Games”, dejando al público con la sensación de que el concierto había pasado demasiado deprisa.
Sin duda, Pretty Maids volvió a demostrar por qué sigue ocupando un lugar privilegiado dentro del hard rock europeo. Cuando una banda transmite semejante pasión sobre el escenario, resulta inevitable pensar que fue uno de los conciertos más destacados de la jornada. Así, los daneses se marcharon entre aplausos, confirmando que su legado continúa tan vivo como siempre y que, cuatro décadas después de su nacimiento, siguen siendo una referencia imprescindible para cualquier amante del género.
StarAce (19:45h) – Conquistaron la carpa del Rock Fest con un directo lleno de autenticidad.
La carpa del Barcelona Rock Fest acogió a las 19:45 la actuación de StarAce, una de las bandas revelación del rock brasileño con su debut Real. Lejos de quedar deslucido por tratarse de un escenario cubierto, el concierto disfrutó de un buen sonido que permitió que el público apreciara cada matiz de una propuesta que bebe del rock clásico de los años setenta con una producción plenamente actual.



Nacidos en São Paulo, StarAce iniciaron su trayectoria en 2024 alrededor de los hermanos Julio, Luiz y Thomaz Starace, completando la formación Chris Dias a la guitarra solista y Bia Tucci a los teclados y coros. En muy poco tiempo han conseguido abrirse paso en la escena internacional gracias a un directo enérgico y a Real, su álbum de debut, con el que emprendieron una extensa gira europea que incluyó su primera visita a España a finales de 2025.
Sobre el escenario del Rock Fest volvieron a demostrar por qué su nombre empieza a sonar con fuerza. Las guitarras afiladas, una sólida base rítmica y el carisma de Julio Starace como maestro de ceremonias mantuvieron la atención del público durante toda la actuación, que fue ganando intensidad a medida que avanzaba el repertorio.



Su anterior paso por nuestro país ya había dejado un excelente sabor de boca. En la crónica publicada por este medio tras su concierto en la Sala Barracudas de Madrid se destacaba la intensidad de su directo, la complicidad entre los músicos y la convicción con la que defienden unas canciones que trasladan al escenario con absoluta naturalidad. Una descripción que volvió a cobrar sentido en Santa Coloma de Gramenet, donde Starace confirmó que no vive únicamente de las promesas, sino de una realidad construida a base de buenos temas, actitud y una enorme pasión por el rock.
Loudness (20:50h) – Cuatro décadas y media de metal en estado puro
Hablar de Loudness es hacerlo de una de las bandas más importantes de la historia del heavy metal japonés. Formados en Osaka en 1981, fueron pioneros en abrir las puertas del mercado internacional a las bandas niponas gracias a clásicos como Thunder in the East o Lightning Strikes. En sus 45 años de trayectoria han publicado 29 álbumes de estudio y, lejos de vivir de la nostalgia, siguen defendiendo un directo de primer nivel.
La formación actual está integrada por Minoru Niihara (voz), Akira Takasaki (guitarra), Masayoshi Yamashita (bajo) y Masayuki Suzuki (batería), con dos miembros originales todavía al frente: Takasaki y Niihara. La gira con la que recorren Europa celebra precisamente ese 45.º aniversario y no sirve para presentar un nuevo disco, ya que su último trabajo de estudio continúa siendo Sunburst (2021).



El cuarteto regresaba al Rock Fest tras sus recordadas actuaciones de 2015 y 2016, y lo hacía en unas condiciones inmejorables. En esta ocasión disfrutaron del escenario con pasarela, un detalle que marcó diferencias y permitió que la banda explotara al máximo su presencia escénica. Aquella extensión hacia el público fue aprovechada constantemente por los músicos, dando al concierto un dinamismo que elevó todavía más una actuación ya de por sí sobresaliente.
Desde el primer minuto quedó claro que Loudness no entiende de medias tintas. La banda salió con una energía impropia de un grupo que celebra 45 años de carrera, descargando un repertorio repleto de clásicos con una convicción admirable. El sonido fue, sencillamente, espectacular: poderoso, cristalino y perfectamente equilibrado, permitiendo disfrutar de cada instrumento con absoluta nitidez.



Minoru Niihara (66) volvió a demostrar que sigue siendo un frontman de enorme personalidad. Su voz conservó fuerza y carácter durante todo el concierto, mientras su actitud transmitía entusiasmo contagioso. Uno de los momentos más simpáticos de la tarde llegó cuando recordó al público que la banda celebraba 45 años de trayectoria para añadir, entre risas, que evidentemente no podrían doblar esa cifra, arrancando una sonora ovación.
Si Niihara ejerció de perfecto maestro de ceremonias, Akira Takasaki (65) volvió a confirmar por qué está considerado uno de los grandes guitarristas del heavy metal mundial. Cada solo fue una exhibición de técnica, velocidad, precisión y, sobre todo, musicalidad. Lejos del virtuosismo vacío, Takasaki convirtió cada intervención en una demostración de buen gusto y dominio absoluto del instrumento.



También merece una mención especial el bajista Masayoshi Yamashita (64), permanentemente cercano al público. No dejó de recorrer la pasarela, buscar la complicidad de las primeras filas y agradecer continuamente el apoyo recibido, convirtiéndose en uno de los músicos más comunicativos de todo el festival. Y, por supuesto, no vamos a desmerecer la excelente labor de Suzuki (53), el más joven de la formación y el, tras las baquetas, hizo clara exhibición de energía y entrega.
El repertorio fue una auténtica celebración de su legado. “Heavy Chains”, “Rock and Roll Crazy Nights”, “In the Mirror”, “Metal Mad” y una explosiva “S.D.I.”, encargada de cerrar el concierto, fueron algunos de los momentos culminantes de una actuación que no dio un solo respiro.



Loudness firmó, sin discusión, una de las mejores actuaciones de la tarde. No solo por un sonido impecable o por la excelencia técnica de sus músicos, sino por la honestidad, la cercanía y la pasión con la que afrontaron cada canción. Cuarenta y cinco años después de su nacimiento, los japoneses siguen demostrando que el verdadero heavy metal no entiende de edades, sino de actitud. Y de eso, precisamente, les sobra.
Gotthard (21:55h): Gotthard ilumina la noche del Rock Fest con una lección de hard rock melódico
Con la noche ya caída sobre el Parc de Can Zam y el recinto presentando una de las mejores entradas de la jornada del viernes, Gotthard demostró por qué sigue siendo uno de los grandes referentes del hard rock europeo. Los suizos, formados en Lugano en 1992, mantienen actualmente al guitarra Leo Leoni (60) como único miembro fundador, acompañado por el vocalista Nic Maeder (54), Freddy Scherer (59) (guitarra), Marc Lynn (62) (bajo) y Flavio Mezzodi (batería), una formación perfectamente compenetrada que continúa honrando el legado de la banda tras la desaparición de Steve Lee en 2010 y sacando material como su último “More Stereo Crush”.



La descarga comenzó con “AI & I”, “Thunder & Lightning” y “All We Are”, dejando claro que el material más reciente convive con naturalidad junto a los clásicos. La festiva “Hush”, inmortal versión del tema de Joe South popularizada por Deep Purple, convirtió el escenario en una auténtica celebración, mientras que “Burning Bridges”, “Anytime Anywhere” y “Boom Boom” mantuvieron al público completamente entregado. No en vano, “Anytime Anywhere”, “Hush” y “Lift U Up” figuran entre las canciones más emblemáticas y celebradas de la trayectoria de Gotthard.
El instante más emotivo llegó con “Remember It’s Me”, el primer que Gotthard presentó con Nic Maeder, tras el fallecimiento de Steve Lee, y que se ha convertido en un clásico conmemorativo a su anterior cantante y así mantener vivo su legado. A esta le siguió “One Life, One Soul” con Nic Maeder, Freddy Scherer Marc Lynn sentados delante del escenario, convirtiendo la balada en uno de los momentos más conmovedores de toda la jornada.



Tras recuperar intensidad con “Feel What I Feel”, la banda cerró con “Lift U Up”, desatando la última gran ovación de un concierto repleto de melodías memorables. Gotthard volvió a demostrar que, más de tres décadas después de su nacimiento, sigue siendo una apuesta segura sobre cualquier escenario.
Latzen (21:55h): Latzen demuestra en la carpa que su regreso era una deuda pendiente con el metal vasco
Mientras Gotthard acaparaba buena parte de la atención en uno de los escenarios principales, la carpa del Barcelona Rock Fest acogía una de las actuaciones más especiales de la jornada. A las 21:55 horas, Latzen regresaba a un gran festival con una propuesta destinada a un público muy concreto, pero tremendamente fiel y con disco nuevo bajo el brazo como su “Denboraren Orbainak”. Y la respuesta fue más que notable: pese a la coincidencia horaria, la carpa presentó una entrada cercana al medio aforo, con una audiencia entregada que llevaba años esperando volver a disfrutar de la banda alavesa.



La formación reunió a tres de sus miembros originales: Aitor Uriarte (50) (voz y guitarra rítmica), Joxemari Azpitarte (bajo) y Gorka Lazkano (batería), acompañados por Yerko Ortiz a la guitarra solista, ocupando el lugar de Iker Martínez de Zuazo. La compenetración fue absoluta, dejando la sensación de que el tiempo apenas ha pasado para un grupo que continúa defendiendo con convicción su característico heavy metal cantado en euskera.
Desde los primeros compases de “Txori Txarrak” quedó claro que el público conocía perfectamente el repertorio. Los asistentes corearon cada estrofa con entusiasmo, algo que volvió a repetirse con “Momento Mori”, la potente instrumental “Indarra”, los imprescindibles “Izatearen giltza” e “Itsutu”, y la emotiva “Laztana”, que aportó el contrapunto más melódico de una actuación intensa y muy cercana.



Más allá de la nostalgia, Latzen ofreció un concierto con muy buen sonido, una puesta en escena digna de una gran banda y, en definitiva, se mostraron honestos, sólidos y con mucha personalidad. La calidez de la acogida confirmó que su regreso no responde únicamente al recuerdo de una época dorada, sino al deseo real de volver a disfrutar de una banda que sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia del metal vasco.
Sex Pistols feat. Frank Carter (23:00h) – El espíritu del punk sigue desafiando al tiempo
La presencia de Sex Pistols fue, sin duda, uno de los grandes acontecimientos de esta edición del Rock Fest. Por primera vez en la historia del festival, la legendaria banda británica pisaba su escenario, un debut que despertó una enorme expectación entre varias generaciones de aficionados al punk y al rock.



Aunque la formación actual cuenta con Steve Jones (70) (guitarra), Paul Cook (69) (batería) y Glen Matlock (69) (bajo), tres de los miembros históricos del grupo, la gran novedad es la presencia de Frank Carter (42) como vocalista, sustituyendo a John Lydon. Lejos de intentar imitar a su predecesor, Carter imprimió su propia personalidad al repertorio, derrochando energía, actitud y una conexión permanente con el público que convirtió el concierto en una auténtica celebración del legado de la banda.
Clásicos inmortales como “Holidays in the Sun”, “Pretty Vacant”, “Bodies”, “God Save the Queen” o “Anarchy in the U.K.” sonaron con una fuerza arrolladora, manteniendo intacta la rabia y la irreverencia que hicieron de Sex Pistols uno de los grupos más influyentes de la historia del rock.



Fue un concierto directo, intenso y sin artificios, donde la actitud volvió a imponerse sobre cualquier otra consideración. El debut de Sex Pistols en el Rock Fest estuvo a la altura de la leyenda y dejó claro que, casi cincuenta años después, el espíritu del punk continúa tan vivo como siempre.
Megadeth (00:15h): Megadeth firma un contundente cierre de jornada en el Barcelona Rock Fest
Si había una actuación marcada en rojo en la jornada del viernes del Barcelona Rock Fest, esa era la de Megadeth. Con el recinto prácticamente lleno y el escenario principal convertido en el epicentro del festival, la banda liderada por Dave Mustaine (64) asumió su papel de cabeza de cartel con un concierto que puso de manifiesto que, aunque el paso del tiempo no perdona, el nombre de Megadeth sigue siendo sinónimo de thrash metal de primer nivel.



La formación actual atraviesa uno de sus momentos más sólidos desde el punto de vista instrumental. Junto a Mustaine estuvieron el bajista James LoMenzo (67), impecable durante toda la actuación; el batería Dirk Verbeuren (51), un auténtico portento técnico cuya precisión y potencia resultan impresionantes en directo; y el joven guitarrista finlandés Teemu Mäntysaari (39), que ha encajado a la perfección en la banda, asumiendo con una naturalidad sorprendente solos tan emblemáticos como los de “Hangar 18” o “Tornado of Souls”.
El repertorio no dio tregua. “Tipping Point”, de su último trabajo en estudio, abrió la descarga antes de enlazar con clásicos imprescindibles como “Take No Prisoners”, “Hangar 18”, “Sweating Bullets”, “Hook in Mouth”, “Skin o’ My Teeth”, “She-Wolf”o “Wake Up Dead”.



“Puppet Parade” nos volvió a trasladar a su actual trabajo en estudio, a la que siguió el duo de temas que Megadeth interpreta en esta gira recordando su paso por Metallica, con los temas “Mechanix”, y la versión incluida en su último disco del tema “Ride the Lightning”, para continuar con “Let there be shred” siendo esta la última que tocarían de su última publicación.
Si hubo un aspecto que volvió a evidenciar el inexorable paso del tiempo fue la voz de Dave Mustaine. El músico estadounidense continúa siendo un frontman con una presencia indiscutible y un carisma capaz de sostener cualquier escenario, pero sus limitaciones vocales son ya evidentes, y Dave Mustaine evita forzar unas líneas vocales que décadas atrás ejecutaba con mucha mayor agresividad. Aunque lejos de empañar el concierto, esta circunstancia fue asumida con naturalidad por un público que parecía acudir más a celebrar la historia de Megadeth que a buscar una interpretación idéntica a la de sus discos clásicos.
Motörhits — 01:55h
Los incansables aún se quedaron para ver a la sempiterna banda tributo de Motörhead pero, en nuestro caso, optamos por un prudente descanso ya que todavía quedaba mucho por disfrutar en días sucesivos.
En resumen, la primera jornada del Barcelona Rock Fest volvió a demostrar por qué el festival se ha consolidado como una cita imprescindible para los amantes del rock y el heavy metal. El viernes ofreció un cartel variado, capaz de reunir a miles de aficionados alrededor de estilos muy diferentes, desde el punk irreverente de Sex Pistols hasta el thrash de Megadeth o el heavy metal clásico de Loudness.
Si el triunfo en términos de convocatoria correspondió, sin discusión, a Megadeth, auténtico imán para el público y principal reclamo del día, la palma en cuanto a actitud, cercanía y entrega sobre el escenario fue para Loudness. Los japoneses ofrecieron una auténtica lección de honestidad, demostrando que la pasión no entiende de edades ni de décadas de carrera. El magnífico ambiente que se respiró durante toda la jornada volvió a confirmar que el Barcelona Rock Fest sigue siendo mucho más que una sucesión de conciertos: es el punto de encuentro anual de miles de aficionados que comparten una misma forma de entender la música.
Con un primer día de gran nivel y varios conciertos destinados a permanecer en la memoria de los asistentes, el listón quedaba muy alto para un sábado que prometía emociones fuertes con nombres de la talla de Helloween, Accept, Sabaton o Testament.
Marcel.lí Dreamevil / Vicente Ramírez
Fotos: Vicente Ramírez



