GLENN HUGHES
El popular bajista y uno de los mayores vocalistas de rock and soul de la historia
acudió a la segunda edición del festival alcalaíno. Desde aquellos tiempos en
los que era miembro de Deep Purple su carrera ha cosechado éxito tras éxito,
y su espectacular y desgarrada garganta ha levantado pasiones entre los seguidores
de este arte. Situándolo en el contexto de aquella noche, fue el momento tranquilo
de la velada, y realmente era un placer cerrar los ojos y trasladarse a otro
momento en el tiempo mediante aquellas preciosas notas.

Como dato curioso, la forma en la que retumbaba el recinto incluso cuando
ponía distancia entre su boca y el micro, poco hay que decir de la potencia
pulmonar de este hombre. Quizás debido a eso y a la pasión que le pone a lo
que hace, un año atrás sufrió un desvanecimiento en su actuación de la sala
Heineken de Madrid, y por ello nos dedicó unas palabras mediante una persona
que leyó una nota traducida, en la cual se disculpaba por ello y nos explicaba
lo que sucedió. Un detalle realmente y creo que no queda duda de que queda disculpado
y le deseamos lo mejor.

Bien acompañado por su guitarrista JJ Marsh, todo un genio a las cuerdas que
nos dedicó un espectacular solo, como base rítmica de guitarra estuvo Kjelle
Haraldsson (dando apoyo también a las teclas) y como nueva incorporación el
batería Mark Mondesir. Una buena alineación que no bajó el nivel en ningún momento.

El repertorio fue bastante variado, desde temas de su último
trabajo «Music for the divine» como «The valiant denial», «Monkey man» o «Steppin
on», hasta trabajos propios de Glenn como «Orion», «Black light», «Don’t let
me bleed», «Gettin’ Tighter», «You keep on movin'» o «Soul Mover» pasando por
temas que levantaron pasiones como «Mistreated» o «Burn» de Deep purple.

Un concierto bonito, brillante, elegante y roquero, exactamente el tipo de actuación
que mejor se saborea en medio de descargas más potentes de rock duro.

Texto y Fotos: Vanesa Gómez

PARA
VER LAS FOTOS A MAYOR TAMAÑO CLICKA EN ELLAS O ENTRA EN NUESTRO ALBUM DE FOTOS
AQUÍ
PARA VER MÁS

UDO
Después de la gran actuación de Mr Glenn Hughes ante un público que demuestra
su cariño hacia él siempre que se le presenta la ocasión, volvía a las tablas
del Rockzinante el heavy metal en mayúsculas. Uno de los grandes iconos sin
lugar a dudas de este estilo de vida, mentor, influencia de influencias, un
genio de esto que ha sabido ganarse a través de los años, a base de berridos
y de mucho esfuerzo el respeto de todos y cada uno de los que amamos la buena
música. Hablamos ni más ni menos de Udo Dirkschneider.

No creáis que no tiene mérito lo del ex Accept, mérito por su parte y por
parte de la organización también, de haber conseguido ofrecernos un reemplazo
de garantías a la caída de cartel a última hora de Jon Oliva’s Pain en tan poco
tiempo. Personalmente he de decir que el cambio me decepcionó un poco, porque
las ganas que había de ver a JOP en show especial Savatage eran muchísimas,
pero fue salir UDO, con su banda, escuchar «Misión nºX», y olvidar el resto…Hay
que ver que ganas, que entrega, que ímpetu y que capacidad para animar y mover
a la gente la del pequeño vocalista.

Con un sonido impecable, la noche bien entrada y una afluencia de público que
aunque no registraba tanta gente como en anteriores actuaciones, saltaba a escena
la banda de Udo para después hacerlo el propio vocalista, en su actitud habitual:
macarra, más heavy que una lluvia de hachas, berreando como siempre y con una
mezcla ideal entre cariño, simpatía y mala leche. Así son los conciertos de
Udo, macarras, espectaculares enérgicos, nostálgicos, vibrantes…Verle es apostar
al caballo ganador, nunca falla, y eso la gente lo sabe y lo tiene muy en cuenta.

Desde el primer momento la gente se entregó a la evidencia, fue sin lugar a
dudas una de las bandas triunfadoras del evento, no importó que se tratase de
una banda un poco vista ya por nuestras tierras, que este año haya girado ya
por España y que tenga una actuación pendiente en Sevilla, da igual, Udo asegura
fiesta y una hora y media de «partimiento de cuello».

Sonaron los temas de siempre, en ese sentido Udo no nos sorprendió en absoluto.
Presentó en Alcalá también temas destacados de su último trabajo «Mision nºX»,
temas como la que da título al álbum, además de interpretar como es lógico clásicos
algunos clásicos de Accept tales como «Balls to the Wall», «Metal Heart», «Restless
and Wild»…quizá faltara alguna mítica como «Fast as a Shark», pero por otro
lado veo de forma positiva que no dedique un 80% a tocar temas Accept, y que
le más relevancia a los temas de su propia banda, que calidad tiene y de sobra
para atraer a la audiencia por los temas propiamente suyos, temas como «Animal
House», «Princess of the Dawn» o «Independence Day» que gustaron y mucho.

Más de hora y media de heavy metal del que gusta a los más clásicos, machacón,
sin concesiones, pura rabia exteriorizada brillantemente. ¡Larga vida a UDO!

Texto: Raúl
del Amo

Fotos: Vanesa Gómez

PARA
VER LAS FOTOS A MAYOR TAMAÑO CLICKA EN ELLAS O ENTRA EN NUESTRO ALBUM DE FOTOS
AQUÍ
PARA VER MÁS

TONY MARTIN

A medida que la noche avanzaba, la gente comenzaba a abandonar
el recinto y Tony Martin, la voz de Black Sabbath (y que Ozzy nos perdone) durante
casi una década no salió muy bien parado tanto por el recorte que sufrió por
«el incidente Raven» como por la ausencia de público. Realmente hubo un gran
desfase en cuanto a cantidad de público entre UDO y Tony Martin, imaginamos
que debido al cansancio y a la proximidad del festival a la capital.

El atractivo de la actuación, a parte de los discos en solitario de Tony Martin
que recomendamos encarecidamente, es innegablemente tratar de disfrutar de una
pequeña parte de Black Sabbath. Y finalmente fue mas que eso, así nos lo demostró
Tony, con temas como «Law Maker», «Devil & Daughter», «When Death Calls», «The
Shinning» y «Headless Cross». No tuvo más tiempo para más, salvo algún tema
como «Raising Hell» de su último trabajo «Scream».

Realmente este hombre tiene un chorro de voz potente, y aunque
no llega a notas demasiado altas, sí realiza un buen trabajo modulándola. Aquí
entra la parte subjetiva de los fans en cuanto a la elección Ozzy – Tony. Esta
es de las ocasiones en las que yo diría, «¿por qué elegir?».

Tony nos demostró estar en plena forma, moviéndose bastante por el escenario,
demostrando una actitud bastante roquera. También pudo contar con Fabio Cerrote
a las guitarras y Geoff Nichols a las teclas (lo cual contribuyó a hacer de
esta actuación en mayor medida una versión moderna de un concierto de Black
Sabbath ya que Geoff fue teclista de Black Sabbath durante bastantes años).

Una lástima que el concierto no pudiera dar mucho más de sí y tengamos poco
más que comentar, quizás la actuación fuera lo más parecido que muchos nos habremos
acercado jamás a disfrutar en vivo de Black Sabbath y es afortunadamente es
de la mano de este gran cantante.

Texto y Fotos: Vanesa Gómez

PARA
VER LAS FOTOS A MAYOR TAMAÑO CLICKA EN ELLAS O ENTRA EN NUESTRO ALBUM DE FOTOS
AQUÍ
PARA VER MÁS

RAVEN

La expresión que pasaba por la mente de todos a la hora de iniciar esta actuación
era «por fin». Los hermanos Gallagher (no confundir con Oasis, por favor) estaban
finalmente en escena tras varios retrasos y con un horario bastante apurado.
Las explicaciones de lo ocurrido han sido debidamente publicadas y repetirlas
aquí sería reiterativo, a lo cual nos limitaremos a expresar objetivamente lo
que allí sucedió en los escasos veinte minutos que permanecieron en escena.

Tratándose de la última actuación de la noche, y debido a lo tardío de la hora,
la asistencia fue realmente escasa. Si bien para muchos era la actuación más
esperada del festival, y no es para menos ya que esta banda de PURO heavy metal
es una auténtica fiesta, donde ninguno de los componentes para quieto un segundo
(salvo el batería, por supuesto), ni siquiera John que para cantar necesita
un micrófono-auricular. Es una banda que, en definitiva, anima al auditorio
a la locura más visceral.

Un set cortito con los temas «Take control», «Live At the inferno», «Break the
chain» y «On and on» e incluso un medley de versiones como «I don’t need no
doctor» de Humble pie y «Dog Eat Dog» de Acdc. El último «intento» de canción
fue «Faster Than The Speed Of Light», pero ya que tras el parón se había desconectado
el equipo apenas pudo sonar.

Es de destacar la sucesión de incidentes curiosos que hicieron
de la actuación algo como para ser lo más comentado del festival. Por ejemplo,
cuando John lanzó al aire una botellita de refresco isotónico que fue a parar
a la cabeza de uno de los miembros de seguridad, el cual recibió después disculpas
suyas. Un rato después, un mini de cerveza iba a aterrizar sobre John, pero
en el último momento, y como a cámara lenta, lo bateó con el mástil de su guitarra
con una expresión de total tranquilidad como si fuera lo más natural del mundo.
Según hemos sabido después, dicho personaje arrojó la bebida ya que imaginó
que estaban tocando en playback. Y para terminar con los incidentes, el momento
en el que tocaban «On and on» comenzó a desconectarse el sonido, a lo cual los
miembros del grupo comenzaron a golpear sus instrumentos contra los equipos
de sonido bastante enfadados lo cual contribuyó después a la penosa actuación
del último tema que les permitieron.

Una auténtica pena que ocurriera todo aquello ya que la actuación estaba siendo
bastante buena, muy cañera y con un sonido excelente con temas bastante bien
ejecutados, esperamos que no la hayan tomado con nosotros y algún día decidan
quitarles la espinita a los fans más disgustados y pasarse por aquí de nuevo.
Y esperamos que para entonces no hayan más problemas con los aviones.

Texto y Fotos: Vanesa Gómez

PARA
VER LAS FOTOS A MAYOR TAMAÑO CLICKA EN ELLAS O ENTRA EN NUESTRO ALBUM DE FOTOS
AQUÍ
PARA VER MÁS