Blessed Be cumple 25 años y sigue siendo el disco que definió para siempre a The 69 Eyes. Publicado en el año 2000 por Gaga Goodies y Poko Rekords, el quinto álbum de estudio de la banda finlandesa apareció en un momento clave: tras el reconocimiento logrado con Wasting the Dawn, pero antes de la consagración masiva que llegaría con Paris Kills. En ese punto intermedio, Blessed Be terminó de dar forma a una identidad sonora, estética y conceptual que aún hoy continúa marcando a la banda.

Producido por Johnny Lee Michaels, el álbum consolidó la mezcla de rock gótico, sensualidad oscura y actitud rock’n’roll que los propios fans bautizaron como goth ’n roll. Las guitarras densas pero melódicas, el tempo contenido y la voz grave y narrativa de Jyrki 69 crearon un clima nocturno y elegante que se alejaba definitivamente del glam metal de los primeros años sin perder el espíritu clásico del rock.

The 69 Eyes – Gothic Girl

El primer single, “Gothic Girl”, fue una declaración de principios. La canción se mantuvo durante meses en los rankings y en las playlists radiales de Finlandia, convirtiéndose en el primer disco de oro de The 69 Eyes y en una puerta de entrada para una nueva audiencia internacional. Le siguieron “Brandon Lee”, “The Chair” y “Stolen Season”, todos acompañados por videoclips que reforzaron la iconografía vampírica y cinematográfica del grupo. En “The Chair” y “Angel on My Shoulder”, la participación de Ville Valo añadió un tono aún más melancólico y fortaleció el vínculo entre dos de las bandas fundamentales del gothic rock finlandés de la época.

Uno de los rasgos más distintivos de Blessed Be es su fuerte conexión con el cine. A lo largo del álbum aparecen referencias explícitas e implícitas a The Crow, película y cómic de culto de los años noventa. El tema “Brandon Lee”, cuarto track del disco, funciona como un homenaje directo al actor protagonista, fallecido trágicamente durante el rodaje del film. Lejos de cualquier sensacionalismo, la canción se presenta como una elegía oscura y respetuosa, profundamente alineada con el romanticismo fatal que atraviesa todo el álbum.

The 69 Eyes – The Chair

El repertorio muestra una notable coherencia interna. “Framed in Blood” abre el disco con una atmósfera opresiva que marca el tono general, mientras que canciones como “Velvet Touch” —regrabación de un tema originalmente incluido en Savage Garden— revelan cómo la banda supo resignificar su propio pasado bajo una nueva estética. “Graveland” y “30” cierran el álbum con un clima introspectivo y crepuscular, dejando la sensación de haber recorrido una obra pensada como un todo, no solo como una colección de canciones.

Las ediciones especiales y el Bonus CD ampliaron aún más el universo de Blessed Be, incorporando remixes, videos y temas adicionales como “Heaven/Hell”, que se convirtieron en piezas muy valoradas por los seguidores más fieles. El álbum alcanzó el puesto número 4 en las listas finlandesas y se mantuvo durante semanas en el Top 10, impulsando además las primeras giras importantes de la banda fuera de Finlandia, incluyendo presentaciones en Alemania y festivales clave de la escena gótica europea.

The 69 Eyes – Brandon Lee

Recordar que The 69 Eyes estarán de gira por España este mes de enero junto a D-A-D, compartiendo escenario con otra institución del rock europeo. No sería extraño que, aprovechando la efeméride, el grupo recupere en directo algún tema de Blessed Be, devolviendo a los conciertos actuales parte de la oscuridad y el romanticismo que definieron aquella era.

Veinticinco años después, Blessed Be no solo resiste el paso del tiempo: sigue siendo el punto de referencia fundamental para entender a The 69 Eyes. Aquí nació definitivamente la imagen de los “vampiros de Helsinki”, el equilibrio perfecto entre oscuridad, romanticismo y rock clásico, y la base sobre la que se construirían discos posteriores como Paris Kills y Devils. Más que un álbum, Blessed Be es una declaración estética y artística que continúa iluminando —desde las sombras— la historia del gothic rock moderno.

David Aresté