Llegamos a la sala cerca de las 21 horas, hora estimada del inicio de concierto. No había mucha gente dentro del local, pero a medida que pasaban los minutos, más personas iban llegando al recinto.
Eran aproximadamente las 21:15 cuando un grupo de jóvenes nórdicos salía a escena sin causar mucha expectación. Un cartel tras la batería podía dejarnos ver el nombre de dicha banda: Dynazty.

El público, en un principio, no se entregó demasiado con ellos, creo que a causa del desconocimiento de sus canciones. Pero eso solo sucedió al  principio…Posteriormente los ánimos se acrecentaron mientras se sucedían las canciones de estos jóvenes venidos también desde Suecia, que pese a su apariencia adolescente ya tienen un disco en el mercado. Y este disco es el que presentaron al público catalán.
La verdad es que yo tampoco conocía a este grupo, y en un principio me quedé sorprendida por su aparente corta edad. Pero me sorprendió su saber hacer en el escenario, pese a los nervios del directo y a un sonido que en según que momentos, no les acompañó demasiado. Hay que destacar que el vocalista de la banda, Nils Molin, posee un gran torrente de voz y un timbre impresionante.

Mientras la incertidumbre se apoderaba de los asistentes, Dynazty saltó a escena con una estética muy clásica mientras la guitarra rugía envolviendo a la batería. La sorpresa pronto ganó a la incertidumbre y los primeros brazos se alzaban para marcar el ritmo de una noche que se desarrollaba con una buena simetría.
En según que temas, pude encontrar esa esencia hard rockera de grupos como Skid Row o incluso Whitesnake, pero con un toque personal, moderno, novedoso…una mezcla muy sólida que, personalmente, me gustó mucho.

Canciones como “Catch the nigth”, “Bring the Thunder” o “Lights out” formaron parte de un set list de aproximadamente 45 minutos.
El ánimo se iba adentrando en los asistentes, y para cuando Dynazty acabó el concierto, la efervescencia y el entusiasmo ya formaban parte del ambiente. Todo estaba a punto para ver a Poodles en directo.

Con un tercer disco debajo del brazo, Poodles se disponía a darlo todo con un set list de 17 canciones cargadas de melodía, fuerza y como no, Hard Rock, la constante de la noche.
Tras demorarse un poco, y arropados por el coreo del público, los componentes de Poodles,  uno a uno salieron a escena. El último en salir, con su estilo característico, fue Jakob (Ex – Talismán): chaleco, camisa blanca…gafas oscuras…y su increíble voz. Sin duda, peculiar e inimitable.

Y tras una la Intro “Too much of Everything”, los suecos inician su show con el tema “Caroline”, un buen tema de la banda, pero no de los mejores para la entrega del público a principio de repertorio. La guitarra suena suave, pero como siempre rítmica y pegadiza…y la voz de Jakob se expande por toda la sala.
Metal Will Stand Tall, un tema clásico del primer disco de los suecos, acaba de dar esa energía que los espectadores. La muchedumbre sigue imita loa acordes de Pontus con sus bajos voladores, y el estribillo suena a gentío.

Me gustaría destacar el talento musical de esta banda y decir que el sonido fue perfecto en todas y cada una de las canciones que ejecutaron.
Jakob se agachaba, saltaba, saludaba, reía…y miraba atentamente a todos los que allí se encontraban para mostrarles su apoyo y su entrega. “Like No tomorrow” y “Streets On Fire” se sucedieron entre el mismo delirio. El público interactúaba con la banda y la banda devolvía dicho afecto. Todo era  armonía y buena música.

Y los ritmos solemnes de “Shadows” envolvieron todo de una magia oscura y de ese estribillo, de nuevo pegadizo, que el público se sabía de memoria. “I rule the Nigth” hizo de puente hacia un momento, de nuevo mágico; un intermedio acústico de tres canciones que de nuevo resultó impecable.
Y tras el medley, de nuevo nos deleitan con una canción de su nuevo disco “Clash Of The Elements”. Esta vez era el turno de “Dream To Follow”, con esa esencia a la que Poodles nos tienen acostumbrados.

Y “Thunderball” comienza con vigor, y nervio haciendo que la batería de Kicken vibre y resuene con compás dinámico y efusivo, mientras el bajo se funde con los bombos.
El ánimo no decae. Nadie tiene ganas de irse.
A estas alturas de concierto, Jakob ya se había cambiado unas dos veces de atuendo; algo a lo que también nos tiene acostumbrados. Se viste según la ocasión mostrando su elegancia y su brío.

“Heart of Gold” deja paso al momento de los solos instrumentales. De nuevo, sonido y eficacia espléndida por parte de los componentes del grupo.
Y así pasaba ya más de una hora de concierto, una hora que se había hecho corta. Aún queríamos más rock, más ritmo.
Y eso se completó con grandes temas como “Echoes From The Past”, “Seven Seas” o la coreadísima “Night Of Passion” que puso fin a la actuación de la banda sueca.

Y así, venidos del norte y trayendo consigo su saber hacer, The Poodles llegó, dio su recital, se entregó al máximo y nos dejó, incluso, con ganas de más. Pero no había más tiempo…aunque si habrán más oportunidades de deleitarnos en próximos shows.Si tuviera que resumir este concierto, por parte de las dos bandas partícipes, con una sola palabra, solo podría decir: intachable.


Texto y Fotos: Rebeca Jabonero

The Poodles – Clash Of The Elements Tour 2009

1. Too Much Of Everything
2. Caroline
3. Metal Will Stand Tall
4. Like No Tomorrow
5. Streets Of Fire
6. Shadows
7. I Rule The Night
8.(acoustisk medley) Can’t let you go-Wings of destiny-Crying-One out of ten
9. Dream to follow
10. Thunderball
11. Heart Of Gold
12. Bas intro + gitarrsolo + trumsolo
13. Echoes From The Past
14. 7 Days & 7 Nights
15. Seven Seas
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16. Flesh & Blood
17. Night Of Passion