Monsters of Rock Cruise: 8-13 de Febrero 2020 – Independence of the Seas

Solo llevamos tres meses de 2020 y ya hemos pasado por un gran festival a falta de la típica ronda de festivales europeos de verano. La particularidad en este caso es que no estamos hablando de Europa, sino que se trata del Monsters of Rock Cruise, que se celebra en alta mar con salida desde Miami, Estados Unidos.

Buscando excusas para animarse a dar el salto (de un océano), este año se trataba de la décima edición de este singular festival que se celebra en alguno de los barcos más importantes que surcan los mares por Europa en verano y América en invierno. Además de su singular localización, es más que atrayente su propuesta musical muy alejada de cualquier festival al uso que podamos ver en Europa, sobretodo para seguidores del Hard Rock americano. Digamos que MORC se une a esa serie de festivales más que especializados celebrados en cruceros de los cuales existen varios para diferente tipo de público como por ejemplo el 70000 Tons Of Metal para la gente que le gusta más el metal, el Cruise To The Edge para la gente del progresivo, los Full Metal Cruise de Wacken o el más reciente Keeping the Blues Alive At The Sea de Bonamassa que sale desde Barcelona (llevan más tiempo con las ediciones americanas), o el de Slipknot que también sale desde la ciudad Condal.

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Formatos de festivales como decimos que se escapan de la masificación europea veraniega y que centran su cartel en un target de público específico, yendo cada uno a la experiencia que más le interese. En nuestro caso ver en un mismo cartel a gente como Tesla, Thunder, Winger o Slaughter, por nombrar alguno de los más destacados, junto a rarezas como Ben Woods, Keel, Honeymoon Suite o Lynch Mob y viejos conocidos como Heat, Tyketto o Doro entre tantísimos otros nos ha hecho decidirnos por esta décima edición del Monsters of Rock Cruise que se ha celebrado entre los días 8 y 13 de Febrero en el Independence of the Seas, haciendo paradas en Belice y Cozumel. Como ya habréis leído en la crónica anterior, a modo de aperitivo tuvimos dos fiestas previas en el Magic City Casino de Miami los dos días anteriores a que saliera el barco. La primera fue un tanto más extravagante con Cold Sweat, Lilian Axe y (queremos pensar que tuvieron un mal día) unos horripilantes Madam X, y la segunda con mucha más afluencia de gente con Roxanne, Richie Kotzen, Great White y Y&T.

A nivel de infraestructura podríamos hablar de un festival que se celebra dentro de un entorno de lujo, un barco de 12 pisos de altura, con piscina, jacuzzis, gimnasio, diferentes locales de restauración y ocio junto a cuatro salas de eventos cada una de un aforo diferente. Los conciertos de pequeño aforo se hicieron en el Star Lounge, fueron muy pocos y ahí más que nada se hicieron las sesiones de fotos con los grupos, algún clínic o evento programado con alguna banda. Subíamos de aforo con el Studio B, una sala que podría ser como una Apolo/But para que veáis la referencia, teníamos el Pool Stage que como su propio nombre indica estaba en la piscina y que podía ocupar gran parte de la pista de la misma, y por último estaba el Royal Theater que se trataba de un salón de convenciones/Teatro que ocupaba dos pisos con un amplio de butacas y esos dos pisos de gradas laterales y superiores. A nivel de sonido todos fueron impolutos y geniales, ofreciendo las mejores condiciones para todos los grupos y que sus seguidores disfrutaran de sus bandas favoritas.

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A nivel de comodidad poco podemos decir, el hecho de que tengas tu camarote a golpe de ascensor y que puedas estar en 5 minutos comiendo, en alguno de los escenarios, paseando por el patio central o simplemente durmiendo tras una jornada de conciertos, en pocos sitios se puede encontrar. El hecho de que gran parte de los escenarios fueran cubiertos te ahorra el tener que pasar horas al sol y poder tener la alternativa de sentarte si te apetece o incluso disfrutar del concierto dándote un baño en la piscina. La única referencia que encontramos con el resto de festivales fueron las diferencias entre las entradas Vip y las generales, dando preferencia a las primeras formando siempre dos colas de entrada para acceder a todos los conciertos y/o eventos.

La opción gastronómica ha sido más que fantástica, en uno de los pisos había un gran buffet con infinidad y variedad de platos de cualquier gastronomía… italiana, asiática, americana, grandes bandejas de panes, postres o ensaladas junto a una disponibilidad siempre constante de bebidas (sin gas ni alcohólicas). Para comer algo más rápido se tenía la opción de ir por la galería central del barco a alguno de los locales disponibles, bien de pizza al corte o de bocadillos y dulces. Cada uno de estos locales disponían de agua, cafés e infusiones para todos aquellos que quisieran tomarse una cuando fuera o rellenar cualquier tipo de botella de agua, puntualizar como curiosidad que a excepción del agua caliente y la leche todas las bebidas tenían una cantidad ingente de hielo. La organización de MORC alquila el barco para el evento pero suponemos que es la naviera la que controla su funcionamiento (impecable por parte de ambas) fue Royal Caribbean así que, como apuntábamos antes, existen diferentes tipos de paquetes para aquellos que quieran disponer de bebidas alcohólicas, cafés, agua embotellada, incluso WiFi para uno o más dispositivos. Siguiendo con el funcionamiento normal de un crucero, hubo la posibilidad de hacer excursiones cuando el barco atracara en las paradas programadas, este año en Belice y Cozumel… desde snorkel, paseo a caballo, visitar ruinas mayas o catas de chocolate, ron o margaritas tumbados en la playa.

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A falta de las crónicas y fotos de cada día que publicaremos próximamente, podemos decir que el nivel musical ha sido soberbio, todas las bandas han dado lo mejor de sí, cada una nos ha ofrecido sus mejores repertorios y temas y nos ha dejado algún que otro momento para el recuerdo: la vitalidad de Winger nos estalló el primer día, la elegancia de Thunder siempre está fuera de toda discusión, Russell Allen y Joel Hoekstra nos ofrecieron una jam de lo más exquisita, Tesla confirmó su estado de gracia con dos shows muy intensos y nos llevamos alguna que otra golosina como los shows de Keel, Ben Woods o los estrafalarios Mac Sabbath. Gran cartel como decíamos y en los próximos días os traeremos los detalles de sus shows. Comentar para acabar que lejos de un cartel al uso, aquí casi todas las bandas tocaron dos veces, así que no tenías que preocuparte por no perderte el show de alguna banda por solapes con otras o las horas de comida pues siempre había una segunda oportunidad.

El año que viene ya está confirmado entre otros, Alice Cooper con un line up exclusivo… repetimos?

Susana Manzanares / David Aresté