Después de obsequiarnos con un DVD en directo, el magnífico Celebrators Of Becoming, Christofer Johnsson y sus chicos vuelven a la carga con un nuevo álbum de estudio: Gothic Kabbalah. Personalmente ya he perdido la cuenta de cual es el puesto que ocupa este nuevo disco en su cuenta particular.

Si algo me ha llamado la atención de Therion en su ya extensa trayectoria es el hecho de que, a pesar de haberse forjado un sonido excepcionalmente característico a través de los años, puede decirse que todos sus trabajos tienen algo que los diferencia entre sí. Creo que es posible decir que prácticamente ningún disco de Therion suena igual al anterior.

Gothic Kabbalah no podía suponer una excepción y Therion da un nuevo paso hacia adelante, creando lo que para mí es, en líneas generales, su disco más heavy, directo y épico hasta la fecha. Buena culpa de ello lo tienen los pasajes menos orquestales y las voces y coros, bastante menos operísticos en su mayoría que en trabajos anteriores. Mats Leven ya dejó demostrado que encaja a la perfección en la maquinaria de Therion, por lo que su incorporación, junto a la de Snowy Shaw, a un nivel más profundo ha supuesto todo un acierto.

A ellos se añaden el batería Petter Karlsson haciendo también labores vocales, la soprano Hannah Holgersson y la vocalista Katarina Lilja (Christofer Johnsson, tal y como ya había anunciado, se limitará a partir de ahora a tocar la guitarra). El trabajo de todos ellos es sencillamente brillante, pero no puedo dejar de destacar a Katarina. Una voz preciosa, evocadora y mágica, unida a un talento innegable para interpretar de la forma más acertada posible las canciones, ya sean cortes místicos como “The perennial Sophia” o “Wisdom and the cage” o más metaleros como “The falling stone”, hacen de ella en mi opinión la gran revelación de este disco. Escuchar su voz en “Der Mitternachtlowe”, “Gothic Kabbalah” o las ya mencionadas “The perennial Sophia” y “Wisdom and the cage” se convierte en una verdadera delicia.

Desgranar minuciosamente los 15 cortes que componen este trabajo, aparte de ser una ardua tarea por los muchos detalles que cabe señalar, vendría a restarle algo de “emoción” para aquellos que no lo hayan escuchado. Gothic Kabbalah es uno de esos discos que hay que ir descubriendo poco a poco ya que, con cada nueva escucha, canciones que un principio pueden pasar desapercibidas adquieren un nuevo sentido. Canciones rápidas y potentes, con coros épicos al más puro estilo power metal, se mezclan a lo largo de todo el disco con pasajes más oscuros y orquestales en una onda más propia de trabajos anteriores.

Personalmente la primera mitad del álbum me ha enganchado más rápidamente. Desde “Der Mitternachtlowe” hasta “Trul” se suceden sin descanso verdaderos temazos que erizan el vello. La propia “Gothic Kabbalah” que da título al disco es increiblemente pegadiza, con un maravilloso ambiente folk perfectamente logrado. ¿Y que decir del combo “The perennial Sophia” y “Wisdom and the cage”? Solo hay que cerrar los ojos y dejarse llevar por las preciosas melodías, la oscuras atmósferas y el impecable trabajo vocal, grandioso en la parte final de “The perennial Sophia”.

Otro tanto de lo mismo ocurre con los dos cortes que encontramos a continuación: “Sons of the staves of time”, en la que Mats Leven se muestra absolutamente pletórico, y el trallazo “Tuna 1613”, tocándole el turno para lucirse en este caso a Snowy, cuya forma de cantar es más teatral. Los voces masculinas predominantes en estos dos cortes dejan paso en “Trul” a las voces femeninas, con unos coros que vienen a ser un simple “lalalalala” pero que podrían dar muchísimo juego si se deciden a tocarla en directo. Y cerrando el primer cd, se presenta la oscura “Close up the streams”.

La segunda mitad me pareció más densa y pesada, pero es solo cuestión de tiempo que te atrapen canciones como la galopante “The falling stone”, en la que Katarina nos muestra su lado más “heavy”, la arabesca “Wand of Abaris” con una línea vocal bastante curiosa antes del estribillo o la potente “T.O.F–The trinity”, a mi parecer la más elaborada a nivel de guitarras y batería. Como punto fuerte de esta segunda mitad también se podría destacar “Path to Arcady”, aunque solo sea por ese riff que permanece durante horas en tu cabeza; algo a lo que creo que ya nos tiene acostumbrados Kristian Niemann, siendo en gran parte artífice de ese “sonido Therion” de los últimos años. Simplemente me encanta el sonido que consigue arranacarle a la guitarra.

En una onda que se asemeja más al álbum Deggial encontramos “Three treasures” y “Chain of Minerva”. Y para cerrar el disco, han reservado “Adulruna Rediviva”, una extensa y grandiosa “obra” de casi 15 minutos en la que, como cabe esperar en una canción de tan larga duración, existe alternancia de partes lentas y rápidas, con unos coros grandilocuentes más a la vieja usanza. Broche de oro (aunque personalmente no sea de mis preferidas), para un disco prácticamente perfecto.

El nuevo año no podía empezar de mejor manera y, a pesar de ser uno de los primeros lanzamientos, me atrevo a asegurar que Gothic Kabbalah será uno de los discos del año. Therion han conseguido lo que para mí casi se antojaba imposible: crear un disco a la altura de joyas como Vovin o Theli, aunque musicalmente (y, por supuesto, en cuanto a producción) disten años luz. Inmejorable aliciente para acudir a alguno de los conciertos que darán próximamente en nuestro país.

Laura Martín

Temas:
1. Der Mitternachtslöwe
2. Gothic Kabbalah
3. The Perrennial Sophia
4. Wisdom And The Cage
5. Son Of The Staves Of Time
6. Tuna 1613
7. Trul
8. Close Up The Streams

Disc 2:
1. Wand Of Abaris
2. Three Treasures
3. Path To Arcady
4. T.O.F – The Trinity
5. Chain Of Minerva
6. The Falling Stone
7. Adulruna Rediviva