Yob es una de las únicas bandas de las que cada nuevo trabajo me parece mejor que el anterior, con cada álbum consiguen decir cosas nuevas e interesantes, y así lo han vuelto a hacer con su último lanzamiento, Our Raw Heart, después de que su frontman Mike Scheidt superara su enfermedad que le llevó a estar cerca de la muerte.

Quim Torres

De alguna manera, este disco combina la psicodelia y el carácter atmosférico que encontrábamos en el anterior Clearing the Path to Ascend, con la agresividad de discos como Atma o The Great Cessation, elementos a los que se le añade aquí una gran expresividad, una mayor importancia vocal y una energía a veces teñida de optimismo, que nos hace pensar en la influencia que ha tenido en este disco la reciente experiencia de Scheidt, lo cual hace de éste, uno de sus trabajos más personales.

El disco empieza con el potente riff de “Ablaze”, que dará paso a unos melancólicos y espléndidos versos, los cuales comienzan a embriagar de emoción al oyente ya desde el principio. Este corte, pero, contrasta con el siguiente tema, “The Screen”, que se presenta con unos riffs más directos y un carácter mucho más oscuro, tanto por la sección instrumental como la vocal, este está conducido por un riff que va cambiando sutilmente y poco a poco, con lo cual, entiendo que puede hacerse pesada para alguien que no esté acostumbrado a los riffs repetitivos.

El buen estado en el que se encuentra la voz de Scheidt, pese a la enfermedad que le afectó la zona del abdomen, crucial para cantar, es demostrado en “In Riverie” y así lo apreciamos en sus largas palabras y el amplio registro que utiliza, en el que se puede entrever incluso cierta influencia del gran Chris Cornell. Como una continuación de esta canción nos encontramos con “Lungs Reach”, que saca el lado más bestia de Yob, después de una contrastada parte ambiental.

Sin duda, este es un disco para los amantes de las canciones largas, la anterior era la más corta, con 5 minutos, y llegamos ahora a más larga de todas, con 16, que es también la más bonita. Con “Beauty in Falling Leaves”, creo podríamos estar hablando de la primera canción de amor de Yob, aunque también podríamos decir que casi todas las canciones de este disco van de amor, aunque sea amor a la naturaleza, al cosmos o a la vida, pero en este caso se refiere a lo que normalmente entendemos por este sentimiento, y lo cierto es que esta pieza resulta sobrecogedora y consigue transmitir algunas de las sensaciones que comporta este estado de ánimo.

Volvemos a la caña con “Original Face”, una canción cubierta de tintes blackers y con una letra que hace referencia a las partes más ocultas del conocimiento, para acabar con una de las canciones más magistrales del disco, y la que también le da nombre, “Our Raw Heart”. Ésta parece hacer referencia a la experiencia cercana a la muerte que padeció Scheidt y la superación de la enfermedad que le llevó a ello, haciendo que este sea un tema profundamente sentimental, que consigue removerte algo dentro de ti.

Éste es un disco plagado de interesantes juegos rítmicos, riffs repetitivos que inducen al mantra, melodías que combinan belleza y melancolía y, sobre todo, una expresividad tratada de manera muy sincera. Elementos que definen a Yob y que son llevados cada vez más allá, haciendo que este sea uno de sus mejores trabajos y, de momento, para mí, el mejor de este año.

Quim Torres

Temas:

01 – Ablaze
02 – The Screen
03 – In Reverie
04 – Lungs Reach
05 – Beauty in Falling Leaves
06 – Original Face
07 – Our Raw Heart


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